Por Lorenza Sigala
La acumulación de basura y objetos, sumado a las recientes lluvias registradas en Hermosillo han propiciado la proliferación de criaderos del mosquito transmisor del dengue, por lo que personal de la Secretaría de Salud intensificó las acciones de control larvario mediante recorridos casa por casa, como los realizados en la colonia Paso del Pedregal.
El biólogo Luis Machado, líder de los Escuadrones Básicos Territoriales del Distrito de Salud 1, explicó que las brigadas revisan patios y espacios donde pueda acumularse agua, debido a que recipientes de uso cotidiano pueden convertirse en sitios de reproducción del mosquito Aedes aegypti.
En ese sentido, destacó la importancia de la limpieza constante de los recipientes, especialmente los bebederos de mascotas, macetas y depósitos que permanecen con agua, ya que rellenarlos sin lavarlos permite que los huevecillos permanezcan adheridos a sus superficies.
“Entonces, al nosotros tener macetas sobrenadas de agua, por ejemplo, los bebederos de las mascotas que no se están tallando los recipientes, sino rellenando con agua, siguen los huevecillos ahí, los mosquitos van a llegar a esos depósitos, a esos objetos, incluso no necesariamente tiene uno que ubicarlo como un depósito, como una cubeta, incluso pueden ser corcholatas, pueden ser, hay carritos, hemos encontrado carritos Tonka, por ejemplo, esos camioncitos que acumulan agua con las lluvias y ahí es suficiente, cualquier lámina pandeada, cualquier superficie que pueda acumular agua, se va a volver un criadero”, explicó.
Machado señaló que el mosquito transmisor del dengue se reproduce principalmente en criaderos domésticos, por lo que su proliferación está directamente relacionada con las condiciones que se generan dentro y alrededor de las viviendas.
Explicó que su ciclo de vida contempla distintas etapas acuáticas: después de que los huevecillos permanecen en contacto con el agua, nacen las larvas, conocidas popularmente como ciboris, que después de cinco o seis días pasan a la etapa de pupa y posteriormente se convierten en mosquitos adultos.
El especialista también recomendó que, en aquellos depósitos grandes de agua que no pueden vaciarse porque son utilizados para actividades domésticas, se revisen las superficies y se retiren las pupas con un colador cada tercer día, debido a que permanecen flotando y pueden extraerse con mayor facilidad.
Durante el recorrido en Paso del Pedregal, integrantes de las brigadas localizaron una larva en un depósito de agua acumulada por las lluvias, lo que permitió mostrar directamente una de las etapas de desarrollo del mosquito.
Las autoridades sanitarias reiteran la importancia de mantener limpios los patios, lavar y tallar los recipientes que almacenan agua, cambiar frecuentemente el contenido de los bebederos de mascotas y eliminar cualquier objeto que pueda convertirse en criadero.



