“Como dice la canción, son rumores, son rumores”, respondió Javier Lamarque Cano a la pregunta si desaparecería la Unidad de Transparencia. Por supuesto que no tiene contemplado el Gobierno Municipal desparecerla, más aún, no puede pues el marco legal se lo impide. Se trata obviamente de un error que debió tener su origen en alguien cercano al Alcalde, hasta aquí estamos claros que los errores se corrigen y sus consecuencias se enmiendan.
No aceptar errores y corregirlos de forma apresurada solo para simular que no existieron lleva en ocasiones a hacer más grande el tema, el organigrama del Gobierno Municipal que se incluye en el Plan Municipal de Desarrollo fue aprobado en cabildo y no contempla en esa versión a la Unidad de Transparencia. Esa es una verdad irrefutable y no es para nada un rumor, el mismo Lamarque Cano levantó la mano para aprobarlo.
En la conversación del día a día – y más en un municipio como Cajeme que cuenta los muertos por decenas y los baches por miles- pareciera ser la transparencia un asunto menor.
En este caso la forma parece ser más importante que el fondo, sacarse de la manga este lunes un “organigrama más detallado” en Oficialía Mayor nos habla de una continuidad de las prácticas de la anterior administración, es cosa de ponerse serios en esos temas porque no se trata de sustituir archivos, sino de darle un valor a los acuerdos de cabildo.
Desconozco el nivel de responsabilidades y la repartición de funciones en lo que se pasa a aprobación del pleno del Ayuntamiento, pero quizá haga falta tomar con más formalidad las tareas de la Secretaría, el organigrama del gobierno municipal es solo uno de los muchos errores que se aprobaron en cabildo con el PMD. ¡Claro! Si comparamos el documento con el de hace tres años el avance es notorio, sobre todo porque despojaron al plan de toda esa palabrería ideológica que solo queda en las letras.
Le contaré algo que espero no salga de nosotros: En la vida pública el Plan Municipal de Desarrollo no sirve ni ha servido para nada. En la época pre pandemia era un buen pretexto para que los que salen en las noticias del sector privado se tomaran la foto con los que salen en las noticias del sector público en las “mesas de trabajo”.
En lo personal considero que conocer como se hace el PMD revela más de la administración municipal que el contenido del mismo, he visto planes obesos con magros resultados, castillos en el aire con fechas de caducidad… por la víspera saco el día y hasta hoy no me ha fallado.
A Javier Lamarque lo vemos cada semana muy dispuesto a tratar temas de interés público y creo que tiene un compromiso genuino con la transparencia. No hay necesidad de simular que no se votó en cabildo un organigrama que no contempla a la Unidad de Transparencia. Negar un error es propio de funcionarios opacos, de “mariscales”, ya no queremos eso. Reconocer los yerros es muestra de humildad.
En cuanto a las y los regidores ojalá se fijaran bien en lo que votan.






