El presidente López Obrador, la semana anterior, una vez más criticó (como lo viene haciendo desde hace años) la instalación de plantas que producen cerveza para exportar, declarando que en el norte del país no existe agua suficiente para ello y que, por tanto, esas compañías deberían mudarse al sureste del país: “No se trata de cerrar las plantas que producen cerveza, pero dar permiso en el norte del país para la creación de cerveceras que usan el agua nuestra y que toda esa cerveza es para la exportación. ¿Qué estamos exportando? Agua que no hay” (declaraciones textuales de abril 2021)

Dos puntualizaciones: La primera es que, para el presidente, el sureste del país, su región natal, es el ombligo de México y es allá donde invierte la mayor parte del presupuesto para detonar el crecimiento, por cierto, con dinero de los impuestos recaudados en su gran mayoría, en los estados del norte del país.

La segunda observación es que, para alguien que confiesa no saber llenar un cheque, con lo cual demuestra su limitación sobre el emprendimiento y desarrollo, pues es claro que se le hace muy fácil tratar de llevarse plantas cerveceras a su región, cuando, para la instalación, es necesario hacer estudios pertinentes sobre disponibilidad, no solo de agua, sino de insumos, mano de obra calificada, transporte, logística y demás.

Ahora bien, cuando menos en lo que respecta a Ciudad Obregón, agua para el consumo humano sí existe, cuando menos hasta el día de hoy (declaración del alcalde Lamarque), pero, muy difícilmente existirá para la agricultura del siguiente ciclo, 2022-2023, si no llueve generosamente este verano.

Luego entonces, si no existen esos cultivos, imaginemos la crisis económica que se vendrá para nuestros de por si pauperizados valles, sin la derrama de recursos generados a través de la actividad agrícola.

Constellation Brands en Ciudad Obregón, con su ampliación producirá 8.5 millones de hectolitros, y si, tomamos en cuenta que por cada litro producido se gasta entre 3 y 5 litros más, multipliquemos esos millones de cerveza terminda por 4, lo cual nos arroja un gasto de 34 millones de hectolitros, es decir, 3.4 millones de metros cúbicos al año. Y esto es la décima parte de los 35 millones de metros cúbicos que desvían desde el Novillo a Hermosillo cada año para desarrollo inmobiliario.

Según la página española, Amantes Cerveceros, por cada litro de cerveza terminada, se gasta entre 120 y 60 litros más, en el cultivo de cebada maltera y lúpulo. En el Yaqui no se siembra ni una ni la otra, sino que, la cebada se siembra en Guanajuato, Hidalgo, Tlaxcala, Puebla y el Estado de México, mientras que el lúpulo, en el propio Estado de México, Jalisco y Yucatán, es decir, en estados del sur del país donde existe mayor disponibilidad de agua.

Constellation Brands, no demanda tanto consumo de agua.

La planta cervecera, en su ampliación, ha generado 4 mil 500 empleos en el proceso de construcción, además, otros 1,300 nuevos empleos directos, y aumentando. Además, una inversión de 4 mil 500 millones de dólares, según declaraciones en prensa de la misma empresa, lo cual en su mayoría se quedan aquí.

Por lo mismo me extraña los ataques que mediante redes sociales le hacen a la empresa los habitantes de Cajeme, y, no tomen en cuenta que el consumo de agua en CB es mínimo para la cantidad de beneficios que derrama.

Ahora bien, imaginemos por un momento que, se llevan la cervecería a otra parte como quiere AMLO; pensemos que tampoco habría cultivos en el siguiente ciclo agrícola y entonces, dimensionemos la catastrófe.

Lo que necesitamos en nuestra región son dos cosas, rogar porque exista agua suficiente para sembrar, y dos, que tengamos empresas que ofrezcan empleos a nuestros jóvenes, quienes, cada vez en mayor cantidad, emigran a otras regiones u otros países.

Si el presidente López Obrador tuviese una clara visión de lo que necesita este país en temas hídricos, debería estar construyendo grandes desaladoras en donde sea posible, como en el caso de Sonora, o construir acueductos que lleven agua donde sobra, como sería el caso desde el Usumacinta a Nuevo León y Coahuila. Pero desafortunadamente no la tiene y quiere dar aspirinas para un problema cada vez más grave, y, pretende centralizar el desarrollo en la región que lo vio nacer.

Tal cual.

Gracias

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