Las imágenes muestran al tirador, identificado posteriormente como Salvador Ramos, de 18 años, caminando sin oposición por el pasillo de la Escuela Primaria Robb en Uvalde, Texas, con un rifle semiautomático. Se escuchan disparos cuando el tirador entra a un salón de clases, y se ve correr a un menor al otro lado del corredor.

Puede verse a los oficiales -locales, estatales y federales, fuertemente armados y usando chalecos antibalas, cascos y en algunos casos escudos- retirarse corriendo ante los primeros disparos que parecen dirigidos en su contra.

Otros apuntan sus armas al aula, hablando, haciendo llamadas con sus teléfonos móviles, enviando textos y hasta se puede apreciar como uno de los policías tranquilamente es captado poniéndose gel antibacterial en las manos. Ninguno entra o intenta entrar al aula.

Incluso después de escuchar los últimos disparos 45 minutos después de la llegada de la policía, siguen esperando.

Cuando finalmente agentes federales ingresaron al salón donde se encontraba Ramos y lo mataron había transcurrido una hora y 14 minutos desde la llegada de los oficiales. Para entonces el tirador había matado a 19 niños y a dos maestras, y herido a otras 17 personas.

“Nos reuniremos primero con miembros de la comunidad y les daremos una oportunidad de ver el video del pasillo y discutir nuestro reporte preliminar. Poco después daremos a conocer ambas cosas al público”, dijo este martes en Twitter el representante estatal Dustin Burrows, presidente del comité investigador.

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