La Arquidiócesis Primada de México destacó que esta semana se cumplirán 100 días de que fueron asesinados en Cerocahui, Chihuahua, los dos sacerdotes jesuitas, Javier Campos y Joaquín Mora así como Pedro Palma, quien escapó de sus captores y buscó refugio en un templo de esa comunidad tarahumara.

A pesar de que la Iglesia católica reconoció que “la losa de la impunidad y la condena al olvido” amenazan este acto criminal, la muerte de los tres hombres no se puede olvidar, porque se tradujo en un reclamo de justicia de toda la sociedad entera por las circunstancias en las que fueron asesinados.

Desde el editorial del semanario Desde la Fe se recordó que la desgracia se originó luego de que un hombre trabajador, padre y esposo, intentó escapar de su victimario en la iglesia y entonces, un par de sacerdotes jesuitas, amados en toda la región, lo protegieron y auxiliaron sacramentalmente, para luego ser asesinados.

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