Milton Martínez Estrada

¡Qué indignación es saber que con los pocos días de frío que se han experimentado en Sonora ya haya dos personas fallecidas por esta causa!

Esta noticia nos hace preguntarnos en qué siglo estamos y qué tan vulnerables estamos ante las condiciones climatológicas.

Es que si se eleva la temperatura, se registran muertes por golpe de calor o deshidratación y cuando arrecia el frío empiezan los fallecimientos por hipotermia o 

Claro que entiendo que estamos expuestos a nuestro entorno, pero no deja de indignar que los sonorenses y los mexicanos en general sufran a este extremo la desigualdad económica.

Las víctimas mortales por los climas extremos en Sonora son en su mayoría personas de escasos recursos. Lo mismo en la temporada de lluvias. Las colonias donde se advierte una mayor marginación es donde causa más estragos.

Comprendo que la población mexicana  sobrevive a la indiferencia gubernamental de proporcionar a los ciudadanos seguridad, alimentación, salud, educación y bienestar, pero en coincidencia con la megamarcha  convocada por el presidente Andrés Manuel López Obrador y su cuarto informe de gobierno al pueblo, pues nos deja esa ese sabor de boca, que no son necesarios los discursos si los mexicanos mueren por no tener lo necesario para enfrentar el clima.

Y no se lea esto que les escribo como una queja, sino una indignación manifiesta porque está mi nación y estado se vuelve en luto por la muerte de sus hijos.

Díganme ustedes si uno puede ser insensible a la noticia de que varias personas murieron por consecuencia de las bajas temperaturas o si se presenta un calor de los mil diablos también tiene consecuencias mortales.

Insisto, los discursos políticos me saturan los oídos si salgo a la calle y las rúas están pésimas condiciones.

¿Cómo se sienten ustedes cada vez que el carro familiar cae en un profundo bache? Duele en el bolsillo y en el sacrificio que dejaremos de comprar algún artículo de primera necesidad para darle mantenimiento al automóvil.

También es responsabilidad del gobierno garantizar la seguridad pública de sus representados y ya sabemos cómo se encuentra el estado bajo una pertinaz lluvia de balas: Desde Navojoa a Nogales, de Yécora a San Luis Río Colorado.

Apenas el pasado fin de semana se perdieron dos turistas estadunidenses quienes paseaban en kayak por las playas de Puerto Peñasco.

En materia de Salud, las condiciones del sector son igualmente deplorables y los casos de muertes por desatención, arbitrariedades o negligencias médicas no cesan.

La educación en un retraso bárbaro que solo subsiste porque sería peor que el gobierno no la ofreciera de manera gratuita. Todos sabemos en qué condiciones y si no pregúntele a un maestro para le haga un retrato del horror de lo que se vive en las aulas.

Solo digo que el México del siglo 21 no se merece esta precaria situación económica y el mensaje para los políticos es: Menos «blablablá» y más acción.

Gracias. Nos leemos el otro lunes.

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