Bécker García

¿Ovidio envuelto para regalo?

El jueves 5 de enero, nos despertamos con la noticia sobre la captura de Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón”, por parte de las fuerzas armadas mexicanas.

Según la cronología de los hechos, fue capturado cerca de Badiraguato, por elementos de Sedena auxiliados por un helicóptero artillado de la Semar.

Igual se cuenta tanto en noticias como en redes sociales, que lo anterior desató varios ataques de miembros del Cártel de Pacífico, tanto en Culiacán, como en Los Mochis y de pasón rozón en Cajeme, donde incendiaron un tráiler a la altura del aeropuerto Internacional, por la carretera 15. Digo, acá, nada comparado con Sinaloa, pero el aletazo está dado y quien sabe que suceda en los siguientes días, por lo cual, se recomienda precaución.

Pero volvamos a la detención y a lo que, según videos circulados, el helicóptero utilizado para la captura, es un UH-60M, con un costo de 235 millones de dólares y de los cuales México tiene varios, tanto, que lo convierte en el segundo país latinoamericano con la mayor flota.

Y recordemos: en el año 2017, uno de esos aparatos fue utilizado para repeler un ataque de una célula de los hermanos Beltrán Leyva, cuando pretendían detener a Juan Francisco “N”, líder en Nayarit y en el norte de Sinaloa.

La respuesta ante el ataque por parte del entonces precandidato López Obrador, fue (al estilo) en sentido recriminatorio, argumentando que, los delincuentes también son seres humanos. 

Pero bueno, aún cuando hasta el momento de bosquejar éstas líneas que lees, no existía reporte de fallecidos, sino solamente la detención del hijo del Chapo Guzmán, lo cierto es que se nota que fue una herramienta de apoyo efectivo para las fuerzas armadas. De lo que sí se reporta, son 18 miembros de las fuerzas armadas heridos en Culiacán, y uno fallecido, en reprimenda por la captura.

Y es cuando uno se pregunta: si México tiene casi 50 aparatitos de esos, ¿qué esperan para distribuirlos entre las ciudades casi gobernadas por el narco?

Por ejemplo, en esta misma semana, allá en Guaymas, fueron atacados varios marinos por sicarios, hirieron a 3 y de los cuales, falleció uno.

Un periodista de allá me cuenta que, fueron totalmente superados por los malhechores, y ni para donde hacerse. Agrega que, por varios minutos aquello parecía un infierno, donde el apoyo tardó en llegar.

¿Qué pasaría por ejemplo, si uno de esos aparatitos estuviera listo y presto para entrar en apoyo de sus compañeros? Del cuartel de la Marina en el puerto, donde podría estar estacionado uno de ellos, a donde fue el ataque, no hubiesen tardado ni 3 minutos, ya que pueden alcanzar una velocidad de hasta 300 km/hr y, disparan hasta 3 mil balas por minuto. Yo creo, los malos, la pensarían dos veces, ¿no?

Y luego, justo ahora, me llega un boletín de la Sedena, donde me aseguran que llegaron 200 elementos más que serán asignados al puerto y a Empalme. Digo, ¿qué no ya hay muchos?

Pero bueno, siguiendo con la detención, pues resulta que en Culiacán, parte del relajo que se hizo luego de la detención de Ovidio, hubo sicarios que penetraron al aeropuerto y dispararon contra dos aviones de la Fuerza Aérea, desde el cual transportarían al detenido. Y, en el acto, las balas también alcanzaron un avión comercial. Existe un vídeo de dentro del avión, donde permanecen agachados y se escucha la voz de un niño preguntando: ¿por qué mami, por qué?… pues porque pueden los malosos.

Digo, lógica de primaria, creo que si ya tenían todo planificado en la detención como dice el General Sandoval desde hace meses, ¿por qué los aviones no estaban ya en el aeropuerto y hasta con las turbinas encendidas? Y otra; si se atrevieron a dispararle a los aviones (uno de los cuales tuvo que ser dejado ahí?, ¿porqué no tenían un helicóptero para protegerlos?

En fin.

Ahora se dice que, la detención de Ovidio fue un regalito que AMLO le hizo al presidente Joe Biden, justo antes de que venga, el lunes 9 siguiente, a la Cumbre de Norteamérica.

Y recuerdan que, justo cuando ambos mandatarios se vieron la vez anterior, allá en USA, a los dos días, “curiosamente”, capturaron a Rafael Caro Quintero y se dijo, aseguró, que había sido la DEA quien se los puso en charola a la Marina.

Bueno, pues lo mismo se dice ahora y, lo más extraño, es que en La Mañanera, el presidente López Obrador aseguró que a esa hora no sabían qué estaba pasando, cuando es de todos conocido, que antes de esta, se reúne con el gabinete de seguridad, y pues, ni modo que no le hayan informado, o, a menos, que la DEA no haya pasado el reporte.

Digo, haiga sido como haiga sido (como dijo aquél), creo esto es una buena noticia para México y los mexicanos, y esperemos, sea inicio para terminar con la impunidad.

Gracias

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