Una avioneta cayó el lunes por la mañana en un lago dentro del conjunto residencial Windsor Bay, en Coral Springs (condado de Broward), tras despegar rumbo a Jamaica; las autoridades confirmaron dos fallecidos y ninguna víctima en tierra mientras equipos de rescate recuperaban restos en el agua y aseguraban el perímetro.
La aeronave había partido del Aeropuerto Ejecutivo de Fort Lauderdale con destino a Montego Bay y se precipitó poco después de las 10:15 a.m., de acuerdo con reportes locales. Ignite the Fire, un ministerio cristiano con el que colaboraban las víctimas, identificó a los fallecidos como Alexander Wurm, de 53 años, y su hija Serena, de 22.
“Buenas noches, familia. Quiero aprovechar este momento para comunicarles una noticia devastadora: lamentamos profundamente la trágica pérdida de nuestro querido hermano, Alexander Wurm (53), y su hija Serena (22), quienes fallecieron en un accidente aéreo esta mañana, mientras llevaban ayuda humanitaria a Jamaica”, publicó la organización en Facebook.
“La entidad añadió que Wurm “fue el fundador del Ministerio Ignite the Fire, dedicado a empoderar a la juventud a través de misiones y programas de evangelización en todo el Caribe” y que “su legado de fe y compasión impactó innumerables vidas”.
Autoridades locales señalaron que la avioneta, un Beechcraft King Air B100, impactó contra un lago a poca distancia de viviendas; no se registraron heridos en tierra, aunque hubo daños menores en cercas y vegetación. Videos y fotografías de la escena mostraron una estela de escombros en el agua y presencia reforzada de bomberos y policías durante las tareas de recuperación.
De acuerdo con la organización, Wurm y su hija trasladaban suministros humanitarios tras el paso del huracán Melissa por Jamaica. La tormenta tocó tierra el 28 de octubre como un ciclón de categoría 5 —uno de los más intensos que ha golpeado la isla—, lo que detonó operativos de asistencia gubernamental e internacional.
Al 11 de noviembre, un balance actualizado situó en 45 los fallecidos y en 15 los desaparecidos, mientras las autoridades continuaban restableciendo servicios básicos y accesos. Crisis Response International (CRI), una organización con la que Wurm realizaba envíos aéreos de donativos, lamentó el deceso.

