Óscar Félix / mo
A pesar del inicio de la Cuaresma, los negocios de venta de carne en el Mercajeme reportan una actividad comercial normal, sin las caídas drásticas de ventas que se veían en años pasados.
La demanda de carne roja se mantiene firme frente a la tradición de consumir pescados, debido principalmente a la fidelidad de los clientes habituales y al suministro constante a los negocios locales que no alteran sus menús de temporada.
Los comerciantes prevén que este flujo de ventas continúe de manera regular, confiando en que la calidad de sus productos sostenga el consumo durante las próximas semanas.
Este fenómeno refleja un cambio gradual en los hábitos de consumo de la población cajemense, donde las restricciones religiosas han dejado de impactar de forma severa en el bolsillo de los carniceros.
Según algunos locatarios, el reto ahora no es solo sobrevivir a la temporada de cuaresma, sino prepararse para el repunte logístico que suele traer la Semana Santa, cuando el flujo de visitantes en el mercado aumenta significativamente.


