Por Lorenza Sigala
Trabajadores del sector salud en Sonora advirtieron sobre un escenario crítico en hospitales públicos, donde la falta de personal, fallas en equipo médico esencial y la incertidumbre laboral están afectando la atención a pacientes.
A través de una manifestación, expusieron que laboran en condiciones de precariedad que se reflejan en servicios más lentos y limitados.
El doctor Carlos Manuel González Méndez, secretario general del Sindicato de Empleados de los Servicios de Salud de Sonora (SESSS) señaló que entre las principales problemáticas se encuentran la escasez de insumos, retrasos en contratos de especialidades como neurocirugía y equipos descompuestos, entre ellos el tomógrafo, fundamental para diagnósticos urgentes.
“Estamos trabajando con cierto grado de precariedad laboral, nos falta personal y equipo, y esto se traduce en servicios más lentos para los pacientes”.
Explicó que este aparato puede realizar entre 25 y 30 estudios diarios, pero ha presentado fallas por la falta de una póliza de mantenimiento, lo que retrasa la atención y pone en riesgo a los pacientes”, señaló.
Aunado a esto, indicó que hay deficiencias en otros equipos radiológicos como el arco en C —utilizado durante cirugías— y salas de rayos X fuera de operación. Aunque autoridades han informado que trabajan en la reparación y adquisición de refacciones, los trabajadores señalaron que los problemas persisten y dependen de procesos administrativos y presupuestales.
En el ámbito laboral, denunciaron que la basificación permanece estancada desde hace más de dos años y medio. González Méndez precisó que, aunque alrededor de 2 mil 900 empleados ya cuentan con acceso a servicios médicos, solo mil 100 han recibido una base desde la creación del sistema IMSS-Bienestar, sin avances posteriores.
Por su parte, el técnico radiólogo Berenice Salazar, quien labora como personal eventual, explicó que esta situación impacta directamente en los ingresos y prestaciones, ya que, pese a realizar las mismas funciones que trabajadores de base, perciben salarios más bajos.
Además, señaló que existen plazas vacantes derivadas de jubilaciones o fallecimientos que no han sido asignadas.
Los inconformes también señalaron la falta de enfermeras y médicos especialistas, lo que impide que hospitales como el General de Hermosillo operen al 100 por ciento de su capacidad.
“Hacemos el mismo trabajo que el personal de base, pero con menor salario y sin las mismas prestaciones; por eso exigimos la basificación”, dijo Berenice.
Aunque reconocieron algunos avances en el sistema, insistieron en que es urgente acelerar la asignación de bases, garantizar el mantenimiento de equipos y reforzar el personal para evitar un mayor deterioro en la atención médica.
Finalmente, hicieron un llamado a autoridades federales y estatales para que atiendan de manera prioritaria las demandas del sector, al advertir que la situación actual no solo afecta a los trabajadores, sino a toda la población que depende de los servicios públicos de salud.






