Martín Mendoza/MO
Este miércoles sería entregado el cuerpo sin vida de un joven hallado sin vida en una fosa clandestina, en el municipio de San Ignacio Río Muerto.
La entrega se haría, luego de que mediante pruebas genéticas se confirmó su identidad, tras ser localizado la mañana del martes 5 de mayo pasado.
El occiso respondía en vida al nombre de Miguel Said R. C., de 23 años y vivía en el Campo 6, Valle del Yaqui.
Aunque inicialmente se dijo que radicaba en el ejido Cuauhtémoc, Campo 5.
Su desaparición ocurrió el domingo 26 de abril en el ejido Francisco I. Madero, Campo 30, cuando fue privado de la libertad por sujetos no identificados.
Su hallazgo lo hicieron integrantes del colectivo Guerreras Buscadoras de Cajeme a las 9:30 horas, en calle 1300 entre 19 y 21, en el ejido La Democracia.
Cómo oportunamente, se informó el cadáver estaba en una fosa de un metro de profundidad y ya acusaba signos de descomposición.
Aunque inicialmente fue identificado por un tatuaje que traía en el brazo derecho, su ropa y calzado, autoridades decidieron no entregarlo.
Lo harían hasta que se contara con las pruebas comparativas de ADN que se le practicarían en el Laboratorio Inteligente Científico Forense de la Fiscalía del Estado.
Y fue hasta este miércoles, cuando se conocieron los resultados por lo que se entregarían los restos a los deudos dolientes para su cristiana sepultura.






