Pablo Beltrán
Empatando cartones
Y sigue la guerra de exposición de gobernadores, en este binomio antagónico Maru Campos-Rocha Moya, en donde la federación a través de su fiscalía nacional los ha llamado a comparecer dentro de la semana que corre.
Rocha, buscado por los sabuesos de Estados Unidos ya rindió su declaración en el país, sin saberse contenido, en este affaire que lo involucra en un maridaje con un cartel con sede en Sinaloa, lo que lo obligó desde hace semanas a pedir licencia y mantenerse en las sombras por bastantes días, hasta que sacó la cabeza para ir a comparecer ante el Ministerio Público de la Federación, quizá por los mismos hechos que se le involucran por el vecino del norte. A los gringos los pudieran madrugar con un no ejercicio de acción penal, en un proceso de purificación tan urgente -como el caso Cienfuegos-, ante la llegada de los tiempos preelectorales de las intermedias en cámara de diputados y 17 gubernaturas en juego.
En contraparte, a la chihuahuense María Eugenia Campos, con todo el sesgo mediático de imputada, se le cita como testigo, con la vieja vagancia de que bajo esa categoría no puede negarse a declarar, a diferencia del acusado que tiene derecho a guardar silencio.
Lo malo, es que a los asesores de Doña Ernestina, se les olvidó que la conocida como Maru, no solo le aprovecha el fuero por estar en funciones, sino que además, en su carácter de gobernadora, no debió ser citada a comparecer, pues el artículo 365, del Código Nacional de Procedimientos Penales, señala que no estarán obligados a comparecer como testigos en los términos tradicionales, respecto de los servidores públicos estatales, el Gobernador; los Secretarios de Estado; el Procurador General de Justicia o su equivalente; los Diputados de los Congresos locales e integrantes de la legislatura de la CDMX; los Magistrados del Tribunal Superior de Justicia y del Tribunal Estatal Electoral y los Consejeros del Instituto Electoral estatal. Esto es, se les debe de dar un tratamiento de testimonios especiales.
Por un lado, a Rocha se le observa bajo el tema de delitos contra la salud y por el otro, a Campos se le quiere ver bajo el crisol de traición a la patria, en una franca intención de estirar el tipo penal para encuadrar los hechos a como dé lugar. Y no es que no haya cuestiones anómalas, pero el principio de tipicidad tiene una parte sagrada en el derecho canónico-germánico-romano, de influencia y aplicación en el derecho nacional, nomás por el solo hecho de estar en la mismísima constitución.
Mientras tanto, del expediente de Rocha y 9 más (10), ya se entregó voluntariamente a las autoridades de Estados Unidos el tercero del paquete, un excomandante de apellido Almanza, de la fiscalía estatal de Sinaloa.
Y como aquella ronda infantil: de los diez que le quedaban, ya nomas le quedan siete…
NULIDADES COMICIALES. Y con la novedad ‘nueva’ de que se introduce a nuestro sistema electoral en esta semana, mediante reforma al artículo 41 constitucional, la causal de nulidad de elecciones por intervención extranjera, que se suma a otras causales ya previamente establecidas, como cuando se exceda el gasto de campaña en un cinco por ciento del monto total autorizado; se compre o adquiera cobertura informativa o tiempos en radio y televisión, fuera de los supuestos previstos en la ley; y cuando se reciban o utilicen recursos de procedencia ilícita o recursos públicos en las campañas.
Evidentemente que, en tales casos, las violaciones deberán de ser determinantes, esto es, cuando la diferencia entre la votación obtenida entre el primero y el segundo lugar sea menor al cinco por ciento.
Ya se verá la reforma a la ley secundaria, en donde se darán los matices a este tipo de actos, pero se vislumbran como hipótesis la manipulación digital, el financiamiento opaco, los ciberataques o las campañas coordinadas de desinformación.
¿Se dará por aludido el Tío Sam?…
ENTRE JUECES TE VEAS. Y vaya que hizo ruido a inicios de la semana el caso de una juez penal que tomó la cartera de un seccional de Morena en esta ciudad, lo que provocó que el dirigente estatal la diera de baja, para después la propia juez renunciar a su cargo.
Fue muy fácil satanizar a la juez, la cual seguramente fue comprometida para participar en otras lides ajenas a la jurisdicción, poniéndose en riesgo en tiempos difíciles de la política. A veces hay que saber decir que NO.
Pero lo de esta juez, por cierto, excelente persona, solo es una situación superficial de lo que pasa en el sistema judicial, sobre todo en el ámbito penal.
Lo importante sería que los críticos, sobre todos los del gremio de la abogacía -barras-, pusieran el punto sobre las íes y se manifestaran en cuanto al sistema actual, conocido en el argot como ‘nuevo sistema penal’ -acusatorio y adversarial y ya no tan nuevo-, el cual se encuentra en caída libre y a punto de igualar las tropelías del sistema inquisitorio anterior. Para nadie es un secreto que la mayoría de los jueces no son muy imparciales y se hermanan muy a menudo con los fiscales en las diligencias, los cuales consiguen -aun en el caso de delitos bagatela- la famosa prisión preventiva justificada, como si fuera un ‘vaso de agua’. No por nada la saturación humana en los centros de reinserción social, convertidos en potenciales bombas de tiempo.
Los procesos son muy largos, igual o más que en el sistema anterior, abusándose de las diligencias en línea (internet) con lo cual se pierde la esencia de los principios establecidos, entre ellos, el de inmediación, lo que en el caso de la audiencia final o de debate de juicio oral, es fundamental. Sin dejar de lado la aparición de la prepotencia, que es confundida con el deber de ser un buen rector del proceso. Esto solo son botones de muestra, pues la calidad de las sentencias también tiene sus asegunes.
Era y es importante lo de preservar en los hechos la presunción de inocencia, lo de la justicia pronta -completa e imparcial-, pero también la existencia de un presupuesto vigoroso, tanto para la capacitación y creación de más órganos; esas deficiencias han dado al traste con la buena intención de que en los procesos penales permeen los derechos humanos y los correctos resultados.
Lo de Diva es solo ver las hojas, cuando lo importante es ver el bosque.
Estamos aún a tiempo…






