Martín Alberto Mendoza
CONCLUYÓ HERMOSILLO CON 45 HOMICIDIOS DOLOSOS EN UNO DE SUS PEORES PERIODOS; EN TANTO QUE CAJEME CERRÓ SOLO CON NUEVE CRÍMENES Y MARCÓ HISTORIA; DESDE EL PASADO VIERNES Y ANTES DE CONCLUIR EL DÍA SE HIZO EL PRONÓSTICO DE ESA CIFRA Y TERMINÓ EN PAZ; AUNQUE HAY QUIENES TODAVÍA NO LO PUEDEN CREER, POR ESO RESULTA VÁLIDO PREGUNTARSE: CUANDO SE AFIRMA QUE DISMINUYÓ LA CRIMINALIDAD; ¿TAMBIÉN SE ESTÁ CONSIDERANDO A QUIENES SIGUEN DESAPARECIENDO Y POSTERIORMENTE SON ENCONTRADOS SIN VIDA?; PORQUE ESAS VÍCTIMAS TAMBIÉN SON SERES HUMANOS, TAMBIÉN FORMAN PARTE DE LA REALIDAD QUE VIVE LA REGIÓN Y TAMBIÉN DEBERÍAN REFLEJARSE EN CUALQUIER ANÁLISIS SERIO SOBRE LA VIOLENCIA Y COMO YA LO HEMOS EXPUESTO: LA PAZ NO PUEDE MEDIRSE ÚNICAMENTE POR LA AUSENCIA DE HOMICIDIOS VISIBLES EN LAS CALLES; MIENTRAS LAS DESAPARICIONES CONTINÚEN REGISTRÁNDOSE Y LOS COLECTIVOS DE BÚSQUEDA SIGAN ENCONTRANDO RESTOS HUMANOS EN DISTINTOS PUNTOS DEL ESTADO; HABLAR DE QUE TODO ESTÁ BAJO CONTROL RESULTA, CUANDO MENOS, UNA VISIÓN INCOMPLETA DE LA REALIDAD QUE ENFRENTAN MILES DE FAMILIAS SONORENSES; POR CIERTOS QUE NOS ENTERAMOS QUE EL PASADO MIÉRCOLES 29 DE JULIO UN JOVEN MECÁNICO ESPECIALIZADO EN TEMAS ELÉCTRICOS FUE PRIVADO DE LA LIBERTAD PRESUNTAMENTE EN LA COMISARÍA DE PROVIDENCIA DONDE LABORA EN UN TALLER; SE TRATA DE ALÁN FERNANDO, DE 38 AÑOS QUIEN RADICA AQUÍ EN UNA COLONIA DEL SUR DE LA CIUDAD; SUS ANGUSTIADOS FAMILIARES TRATARÍAN DE CONTACTAR A LA LÍDER DEL COLECTIVO GUERRERAS BUSCADORAS DE CAJEME, SILVIA VELÁZQUEZ, PARA SOLICITARLE APOYO PARA SU BÚSQUEDA; AHORA QUE PARECE HABER RETORNADO LA APARENTE TRANQUILIDAD A CAJEME TAL PARECE QUE SE HA PERDIDO LA CAPACIDAD DE ASOMBRO; LA POBLACIÓN NO LO CREE Y EMPIEZAN A CUESTIONAR EL PARADERO DE PERSONAS AUSENTES MIENTRAS QUE Hermosillo cerró julio con 45 homicidios dolosos, en Cajeme concluyó con nueve crímenes como se los comentamos el pasado fin de semana, aun cuando todavía faltaba por concluir la tarde y noche del viernes 31, pero el ambiente transitó sin violencia hasta el último minuto de ese séptimo mes del 2026. Aunque hay quienes todavía no lo pueden creer, por eso resulta válido preguntarse: cuando se afirma que disminuyó la criminalidad, ¿también se está considerando a quienes siguen desapareciendo y posteriormente son encontrados sin vida? Porque esas víctimas también son seres humanos, también forman parte de la realidad que vive la región y también deberían reflejarse en cualquier análisis serio sobre la violencia y como ya lo hemos expuesto: La paz no puede medirse únicamente por la ausencia de homicidios visibles en las calles. Mientras las desapariciones continúen registrándose y los colectivos de búsqueda sigan encontrando restos humanos en distintos puntos del estado, hablar de que todo está bajo control resulta, cuando menos, una visión incompleta de la realidad que enfrentan miles de familias sonorenses…EN ESE TENOR, este domingo nos enteramos que el pasado miércoles 29 de julio un joven mecánico especializado en temas eléctricos fue privado de la libertad presuntamente en la Comisaría de Providencia donde labora en un taller. Se trata de Alán Fernando J. H., de 38 años quien radica aquí en una colonia del sur de la ciudad. Sus angustiados familiares tratarían de contactar a la líder del colectivo Guerreras Buscadoras de Cajeme, Silvia Velázquez Rodelo, para solicitarle apoyo para su búsqueda. Por cierto, que la activista comentó que ella se enteró que la privación del joven prestador de servicios había ocurrido en el municipio de Bácum, donde el panorama de inseguridad no deja de ser nebuloso y no es para menos con el desorden que prevalece en Seguridad Pública de ese municipio, con un Oscar Verdugo Amparano que sigue empecinado en estar al frente de esa institución, aun cuando carece de grado y no tiene aprobados los exámenes de Control y Confianza. En tanto Iván Navarro es quien tiene ese nombramiento, pero no lo ejerce al impedírselo, según la tropa, el precitado ex agente de la desaparecida Policía Federal de Caminos. Hay que decir que ningún elemento no habla nada por el temor que éste se ha encargado de sembrar en las filas policiales. Algún día, alguien tendrá que poner orden. Incluso el tema iba a ser delatado ante el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch para que implementará el operativo “enjambre” y envíe al lugar que le corresponda a Verdugo Amparano…AHORA QUE parece haber retornado la aparente tranquilidad a Cajeme tal parece que se ha perdido la capacidad de asombro. La población no lo cree y empiezan a cuestionar asuntos de numerosas personas ausentes. Como es el caso de las hermanas desaparecidas aquí la tarde del miércoles 31 de marzo del 2021 al salir de un restaurante. Son oriundas del poblado de Quetchehueca, donde sus seres queridos continúan esperándolas. Hay que decir que cuando deja de sorprenderse ante lo que antes le parecía inaceptable. Y esa pérdida de asombro no nace sola. No aparece de la nada. Es consecuencia de años de abandono, de políticas públicas insuficientes, de gobiernos que administran la crisis en lugar de resolverla y de instituciones que muchas veces llegan tarde, explican poco y corrigen menos. Primero se normalizan los baches, las calles oscuras, los parques abandonados y los espacios públicos deteriorados. Después se normalizan los robos, las detonaciones, las persecuciones, los hechos violentos y la presencia constante del miedo en la conversación diaria. Cuando una sociedad llega a ese punto, el daño ya no está solamente en las calles: también está en la conciencia colectiva. La violencia no se vuelve costumbre porque la gente quiera acostumbrarse. Cuando denuncia y no pasa nada. Cuando exige y no escucha respuestas claras. Cuando los problemas se repiten tanto que terminan pareciendo parte natural del paisaje. Ahí es donde falla el sistema: cuando convierte lo extraordinario en cotidiano y lo inaceptable en rutina. La seguridad también se construye con alumbrado, calles transitables, espacios públicos recuperados, prevención real, investigación seria, justicia efectiva y gobiernos capaces de sostener una estrategia más allá de la reacción inmediata. Cuando esas piezas no existen o funcionan a medias, la violencia avanza, el miedo se instala y la ciudadanía empieza a vivir a la defensiva. Lo más grave es que la gente empieza a modificar su vida sin darse cuenta. Una madre deja de permitir que sus hijos salgan al parque. Un comerciante cierra temprano. Una familia evita ciertas calles. Un joven aprende qué colonias no cruzar. Una comunidad escucha detonaciones y ya no se sorprende. Eso no es adaptación; eso es retroceso social. La pérdida de la capacidad de asombro es una derrota silenciosa. Es el resultado de políticas públicas que no alcanzaron, de diagnósticos incompletos, de decisiones tardías y de una forma de gobernar que muchas veces se conforma con contener el problema, no con resolverlo de fondo. Por eso cuando alguien exige no está atacando. Señalar el deterioro no es hacer crítica vacía. Es defender el derecho elemental de vivir sin miedo. No debería aprender a bajar la mirada, cambiar rutas, cerrar temprano o dormir con miedo. Cuando eso ocurre, algo profundo está fallando. Y no. Cajeme no puede permitir que le devasten la capacidad de asombro. Porque cuando una comunidad deja de indignarse ante lo que la lastima, el deterioro deja de ser una crisis pública y se convierte en una forma de vida. Ahí está la verdadera tragedia…TODAVÍA FALTA cerca de un mes para que jóvenes, adolescentes y niños retornen a clases por lo que resulta muy recomendable que se refuerce la seguridad digital durante estas cuatro semanas. El incremento en el uso de teléfonos celulares, tabletas, videojuegos y redes sociales durante el periodo vacacional aumenta también la exposición de niñas, niños y adolescentes a diversos riesgos digitales, advirtió recientemente la Unidad Cibernética de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana de Sonora. Jesús Mario Gastélum Rochín, titular de la dependencia, exhortó a madres, padres y responsables de familia a supervisar de manera permanente la actividad en línea de los menores, principalmente cuando utilizan redes sociales, plataformas de videojuegos, aplicaciones de mensajería o sitios donde pueden tener contacto con personas desconocidas. Entre las principales recomendaciones se encuentra evitar que compartan nombres completos, fotografías, domicilios, ubicación en tiempo real, datos escolares o información que permita identificar sus rutinas y los lugares que frecuentan…LA UNIDAD Cibernética también recomendó configurar adecuadamente la privacidad de las cuentas, activar controles parentales, revisar periódicamente las aplicaciones instaladas y establecer horarios para el uso de dispositivos electrónicos, a fin de evitar una exposición prolongada y sin supervisión. Gastélum Rochín destacó que una de las principales medidas de prevención es mantener una comunicación cercana y generar un ambiente de confianza, para que niñas, niños y adolescentes informen de inmediato si reciben mensajes incómodos, amenazas, solicitudes de fotografías, invitaciones a encuentros o propuestas de personas desconocidas. Las autoridades señalaron que la supervisión no debe limitarse únicamente a restringir el acceso a internet, sino que debe acompañarse de orientación sobre los riesgos existentes, como el ciberacoso, el robo de información, la suplantación de identidad, el contacto con desconocidos y la difusión de contenido personal. No hay que olvidar las recomendaciones que en días pasados hizo el ex vicefiscal en justicia para adolescentes, José Luis Sígala Servín, con quien sostuvimos larga charla para que nos diera su punto de vista sobre la relación que debemos mantener padres de familia con los jovencitos. Sin duda que resultaron preceptos muy importantes…QUÉ MEDIDA tendrá que tomar la Unidad Municipal de Protección Civil a cargo de Francisco Mendoza Calderón para evitar ataques de abejas como sucedió la tarde del domingo en calles Meridiano y 1400, Valle del Yaqui, donde una familia salió a mitigar el calor en un canal de riego que está en ese sitio y fue agredida por embravecidos insectos…Luego seguimos, Dios mediante



