En 1962, aparecía por primera vez el Hombre Araña (Spider-Man), un personaje que transformaría para siempre la historia de los cómics.
El 10 de agosto de 1962, Spider-Man debutó en la revista Amazing Fantasy #15, creada por Stan Lee y Steve Ditko.
La historia presentó a Peter Parker, un adolescente común que obtuvo habilidades extraordinarias tras ser mordido por una araña radiactiva.
Su concepto rompió con los héroes tradicionales al mostrar a un protagonista joven, con problemas cotidianos y la responsabilidad de usar sus poderes para ayudar a otros.
Con el tiempo, el Hombre Araña se convirtió en uno de los personajes más populares de la cultura popular y en uno de los mayores símbolos de Marvel.




