Dos años de sequía y una prolongada canícula han provocado fuertes pérdidas en el campo de Chiapas, donde alrededor de 45 mil hectáreas de cultivos y tierras ganaderas han resultado afectadas y unos 10 mil campesinos aseguran estar al borde de la quiebra.
Productores de Suchiate, Tapachula, Mazatán, Tuxtla Chico, Metapa y Frontera Hidalgo reportan pérdidas millonarias debido a la falta de lluvias. Entre las zonas afectadas se encuentran 15 mil hectáreas de maíz, 4 mil de soya, 15 mil de plátano, 3 mil de caña de azúcar y 8 mil hectáreas de potreros destinados al ganado.
Raúl Arroyo Alvarado, presidente de la Unión de Ejidos Emiliano Zapata, en Tapachula, señaló que los productores enfrentan una de las peores crisis por sequía que ha vivido el campo chiapaneco y advirtió que muchos agricultores se han quedado sin recursos después de perder dos ciclos de siembra consecutivos.
De acuerdo con Arroyo Alvarado, producir una hectárea de maíz requiere una inversión cercana a los 12 mil pesos. Algunos agricultores han tenido que realizar ese gasto en dos ocasiones sin poder recuperar la inversión debido a la falta de agua.
Ríos del Soconusco también resienten la falta de lluvias
La escasez de agua también se refleja en los ríos de la región del Soconusco, cuyos niveles se encuentran entre 10 y 20 por ciento de lo habitual, según autoridades regionales de Protección Civil.
A esta situación se suman temperaturas superiores a los 40 grados registradas durante la actual canícula.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) explica que este fenómeno, conocido también como sequía de medio verano, se caracteriza por una disminución de las lluvias y un incremento de la sensación térmica. Este año, entre otras regiones, afecta a las costas del Pacífico sur mexicano.
Ante la falta de recursos, algunos productores incluso han tenido que vender parte de sus tierras para poder financiar nuevas siembras.
José Manuel Ovalle Sosa, presidente de la Unión de Ejidos David Rey González, que agrupa a una veintena de ejidos de Ciudad Hidalgo, señaló que los agricultores enfrentan una situación crítica.
“Todos los productores estamos en quiebra, sembrar dos veces el maíz y no aprovechar nada; ya estamos llegando al momento donde algunos compañeros vendieron pedazos de sus parcelas o propiedad para poder sembrar”, afirmó.
El impacto es especialmente grave en el cultivo de maíz. Adrián Nehemías Marquina Alvarado, representante de productores de Frontera Hidalgo, aseguró que prácticamente se perdió la cosecha en el municipio y estimó en cerca de 80 por ciento las pérdidas ocasionadas por la sequía y la canícula.
“Si el gobierno no quisiera escucharlos, pedimos el auxilio y el apoyo a organizaciones internacionales; si tienen los recursos, que nos apoyen, ya que el campo en el Soconusco está sufriendo (…) y está falleciendo a causa de no tener comida”, expresó.
Ante la falta de respuesta, los campesinos advirtieron que podrían realizar movilizaciones para exigir atención de las autoridades.
Gobierno reconoce la crisis hídrica
El reclamo ocurre después de que los gobiernos federal y de Chiapas acordaran este mes coordinar recursos y programas para impulsar la producción de maíz y reconocieran los efectos de la llamada “crisis hídrica” sobre este cultivo.
Entre las medidas planteadas se encuentran apoyos con fertilizantes, semillas, insumos y herramientas, además de analizar una mayor intervención del gobierno federal.
Sin embargo, los equipos técnicos todavía trabajan en la definición del esquema de apoyo y de los paquetes que serán aplicados en cada región.
María Guadalupe Silva Pérez, productora de caña de azúcar del ejido Esperanza, pidió directamente la intervención de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ante la situación que enfrenta el campo chiapaneco.







