En su reporte diario, el banco indicó que entre 2016 y 2025 el salario mínimo multiplicó por 3.8 su valor nominal y aumentó 145 % su poder adquisitivo por hora en términos reales, luego de que a partir de 2019 comenzaran incrementos más acelerados.
En el sector formal, donde el salario mínimo es obligatorio por ley, el ingreso por hora del percentil 10, correspondiente a los trabajadores con menores remuneraciones, aumentó 32 % en términos reales, mientras que el percentil 90 avanzó 12 %.
Como resultado, la distancia entre ambos extremos pasó de 4.9 a 4.2 veces, lo que representa una reducción de 14 % en la desigualdad salarial.
Asimismo, el coeficiente de Gini, utilizado para medir el grado de desigualdad en la distribución de los ingresos, descendió de 0.391 a 0.367.
Menor efecto entre trabajadores informales
La dinámica fue diferente en el sector informal. El ingreso del percentil 10 aumentó 29 %, mientras que el del percentil 90 creció 28 %. Con ello, la brecha apenas pasó de 5.3 a 5.2 veces y el coeficiente de Gini se mantuvo prácticamente sin cambios, al pasar de 0.411 a 0.412.
Banamex consideró que estos resultados muestran que “la disminución de la desigualdad laboral agregada provino principalmente del empleo formal”, mientras que en el sector informal “los ingresos crecieron de manera relativamente homogénea a lo largo de la distribución”.
En la distribución salarial agregada, el banco calculó una disminución de 9 % en la brecha entre los percentiles superiores e inferiores.
No obstante, el análisis también identificó un “efecto faro”, mediante el cual el salario mínimo influye en las remuneraciones incluso en sectores donde no existe la obligación legal de pagarlo.
Esta influencia sería menor en la informalidad y se concentraría entre los trabajadores de menores ingresos. El banco destacó que actualmente el salario mínimo ya supera la remuneración mediana del sector informal.
Al considerar únicamente las jornadas completas, el análisis indicó que más de la mitad de los trabajadores informales percibiría ingresos inferiores a ese umbral. Al incluir jornadas parciales o intermitentes, la proporción se acerca a dos de cada tres trabajadores.
En el empleo formal, añadió el reporte, alrededor de uno de cada cinco trabajadores se encuentra por debajo de ese nivel, en buena medida debido a jornadas reducidas.
Banamex advirtió que, mientras una parte importante del mercado laboral permanezca en la informalidad, nuevos aumentos al salario mínimo podrían tener un efecto más visible sobre el nivel de los ingresos que sobre la reducción de la desigualdad total.





