Erik Lira se marcha del Cruz Azul para irse a Europa. La directiva llegó a un acuerdo con la del Mónaco de Francia para que el mediocampista mexicano pueda concretar su sueño de jugar en el viejo continente.
El mediocampista se marcha después de una etapa en la que levantó la Liga MX, la Copa de Campeones de Concacaf, Supercopa de la Liga MX y el Campeón de Campeones. También portó el gafete de capitán y se convirtió en uno de los hombres de mayor peso dentro del vestidor cementero, algo que parecía lejano cuando aterrizó en La Noria procedente de Pumas.
La negociación llevó su tiempo porque en La Noria buscaron lo mejor para ambas partes. En los despachos eran conscientes de que Erik había dado un buen rendimiento con el equipo, que se había comprometido con la causa celeste desde el primer día y que había crecido dentro del club al punto convertirse en un jugador capital, tanto que era el jefe del vestuario, una etiqueta que se ganó a pulso.
El interés del Mónaco surgió en Carlos Aviña, el director deportivo del club, quien conoce de sobra las cualidades del futbolista azteca. El hecho de que él haya puesto el nombre de Erik en la mesa del entrenador brasileño Filipe Luis, augura que el mediocampista tendrá chance de mostrar sus condiciones.







