La presidenta Claudia Sheinbaum acusó este miércoles 2 de septiembre al gobierno de Estados Unidos de utilizar “tácticas de injerencia” para generar divisiones dentro de su administración e intentar influir en procesos electorales de México.
La mandataria hizo el señalamiento después de ser cuestionada sobre los elogios del director de la DEA, Terry Cole, hacia el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
La pregunta planteada en Palacio Nacional fue si las expresiones de Cole —quien calificó a García Harfuch como “socio de confianza” y “buen amigo de Estados Unidos”— podían interpretarse como un respaldo político rumbo a la sucesión presidencial de 2030. Sheinbaum rechazó que exista una división en su equipo y sostuvo que Washington busca “hablar bien de unos y mal de otros” para provocar diferencias internas.
“Se topan con pared”, afirmó la presidenta al defender la coordinación entre García Harfuch, el secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla; el titular de Marina, Raymundo Pedro Morales, y el resto del Gabinete de Seguridad. Sheinbaum agregó que estas estrategias no son nuevas y afirmó que actores estadounidenses también buscan “influir en las elecciones nuestras”.
Las declaraciones llegan después de varias semanas de mensajes contrastantes desde Washington. El 19 de agosto, durante la Conferencia Internacional para el Control de Drogas en Buenos Aires, Cole reconoció públicamente a García Harfuch como un aliado confiable y destacó su trayectoria en seguridad y el intercambio de inteligencia entre ambos países.
Días después, en una entrevista con Univision difundida el 23 de agosto, Cole aseguró que mantiene comunicación diaria con García Harfuch y que Estados Unidos comparte inteligencia con México contra los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación. En la misma conversación, el jefe de la DEA acusó a funcionarios mexicanos “de alto nivel” de colaborar con organizaciones criminales, aunque no identificó públicamente a esas personas. También evitó descartar eventuales operaciones unilaterales estadounidenses en territorio mexicano.
El choque discursivo ocurre, sin embargo, mientras ambos gobiernos mantienen abiertos sus canales de cooperación. El 26 de agosto, el canciller Roberto Velasco se reunió en Washington con el secretario de Estado, Marco Rubio. De acuerdo con la SRE, ambos destacaron avances en seguridad, combate al tráfico de drogas y armas y migración, mientras México reiteró que la relación debe basarse en respeto a la soberanía, integridad territorial, responsabilidad compartida y “colaboración sin subordinación”.



