El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Claudia Sheinbaum le pidió que no cambiara la denominación del Golfo de México por “Golfo de América”, al recordar una supuesta conversación telefónica que habría sostenido con la mandataria mexicana.
Trump hizo las declaraciones durante un evento con integrantes de la Marina estadounidense en Baltimore, Maryland, donde volvió a referirse a la decisión que tomó al inicio de su segundo mandato para modificar el nombre utilizado oficialmente por el Gobierno de Estados Unidos.
Al hablar sobre el tráfico de fentanilo, el mandatario estadounidense mencionó al “Golfo de América” y posteriormente relató la reacción que, según él, tuvo Sheinbaum cuando conoció su intención de modificar la denominación.
Trump aseguró que recibió una llamada de la presidenta mexicana y afirmó que ella le pidió reconsiderar la decisión. El mandatario recreó ante los asistentes la supuesta conversación y sostuvo que respondió que el cambio seguiría adelante.
El relato corresponde a la versión ofrecida públicamente por Trump. En las fuentes consultadas no aparece una transcripción oficial de esa llamada que permita corroborar de manera independiente las palabras que el presidente estadounidense atribuyó a Sheinbaum.
Trump también defendió su decisión al asegurar que Estados Unidos posee 93% de la costa del golfo y México únicamente 7%. Sin embargo, esa proporción no coincide con los datos disponibles sobre la distribución del litoral y el espacio marítimo de ambos países en la zona.
De acuerdo con datos geoespaciales citados por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, México representa alrededor de 47.67% del espacio marítimo del golfo, mientras Estados Unidos concentra aproximadamente 44.75%.
Trump ordenó el cambio de denominación el 20 de enero de 2025, fecha en que inició su segundo mandato. La orden estableció que las agencias del Gobierno federal estadounidense utilizaran el nombre “Golfo de América” en sus documentos, mapas y comunicaciones oficiales.
El Departamento del Interior de Estados Unidos implementó formalmente la modificación cuatro días después. No obstante, la decisión tiene efectos sobre la nomenclatura utilizada por el Gobierno estadounidense y no obliga a México, Cuba u otros países a adoptar el nuevo nombre.
Desde que Trump anunció la medida, Sheinbaum ha rechazado públicamente el cambio y ha sostenido que internacionalmente continúa utilizándose el nombre Golfo de México. En enero de 2025 incluso respondió de manera irónica al plantear que América del Norte podría denominarse “América Mexicana”, en referencia a un mapa histórico.
Las declaraciones de Trump retoman así una diferencia que ambos mandatarios han expresado públicamente desde 2025 respecto a la denominación del golfo, aunque el cambio dispuesto por Washington se mantiene circunscrito al uso oficial del Gobierno de Estados Unidos.



