La mitad de los plásticos que se producen en el mundo son de un solo uso y 71 por ciento acaba en la tierra y el agua. La producción pasó de 430 millones de toneladas en 2024 y podría superar los mil 200 millones para 2050, de acuerdo con estimaciones presentadas por especialistas de la UNAM y la Universidad La Salle.
Durante la conferencia “Los microplásticos: esos enemigos invisibles, pero peligrosos”, el investigador Eduardo Tecuapa Flores explicó que estos fragmentos miden menos de cinco milímetros y pueden alcanzar tamaños de 0.001 milímetros. Al ser tan pequeños, pueden resultar difíciles de detectar y están presentes en distintos espacios y actividades cotidianas.
Tecuapa Flores señaló que se investigan los posibles efectos de los microplásticos cuando ingresan al organismo, incluidos órganos como el corazón, el cerebro y los ovarios. También indicó que se han reportado en distintas partes del cuerpo y que acciones cotidianas, como lavarse los dientes, maquillarse, beber agua o caminar con suelas de hule, pueden generar estos contaminantes.
El especialista en contaminación atmosférica y marina Salvador Reynoso Cruces advirtió que los plásticos desechados se fragmentan y pueden llegar al mar o al suelo. Allí, peces y otros animales pueden ingerirlos y, posteriormente, los microplásticos pueden llegar a las personas a través de los alimentos.
Entre las principales regiones productoras de plástico, China concentra 30 por ciento; Norteamérica, 18; Europa, 15; y Medio Oriente y África, ocho por ciento.



