La pobreza, la desigualdad y la violencia que enfrentan millones de jóvenes obstaculizan el acceso universal al bachillerato, señala el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2026 de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Si se mantienen las tendencias actuales de ingreso y permanencia escolar, la meta se cumpliría hasta 2105.
El informe registra avances desde el año 2000: 327 millones más de niños se inscribieron en primaria o secundaria y la proporción de personas que concluyen el bachillerato pasó de 37 a 61 por ciento. Sin embargo, en muchos países de ingresos bajos y medios, los estudiantes ingresan tarde a la escuela y terminan sus ciclos formativos varios años después de la edad prevista.
La brecha entre quienes concluyen la secundaria dentro del tiempo esperado y quienes lo hacen más tarde es de cuatro puntos porcentuales a nivel mundial y de nueve puntos en países de bajos ingresos. Según el documento, esta última diferencia ha aumentado desde 2005.
La Unesco plantea que cada Estado establezca sus propias metas e indicadores educativos, tomando en cuenta las condiciones de cada país. En el caso de México, el informe señala que entre 2000 y 2024 la reducción del ausentismo escolar fue 20 por ciento mayor que la registrada en El Salvador.
El organismo también destaca la importancia de las políticas de acceso a la salud y a una alimentación adecuada, así como de marcos normativos que favorezcan la educación inclusiva.



