La Cámara avaló los cambios del Senado a la Ley del ISR, que excluyen a estos sectores del límite de 50 millones de pesos para deducciones autorizadas y pérdidas fiscales; la oposición advirtió que se generan condiciones especiales para ciertas actividades.
La Cámara de Diputados aprobó las modificaciones del Senado a la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR), con las que la industria automotriz terminal y las gasolineras quedan fuera de los límites a las deducciones fiscales establecidos para grandes empresas.
El dictamen fue avalado primero por la Comisión de Hacienda y Crédito Público y posteriormente por el pleno de San Lázaro, con 349 votos a favor de Morena y sus aliados, además de Movimiento Ciudadano, y 92 en contra del PAN y el PRI.
Aunque los legisladores presentaron reservas a los cambios, ninguna fue aprobada. Por ello, el documento fue enviado al Ejecutivo federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación y su posterior entrada en vigor.
El 14 de octubre, la Cámara de Diputados había aprobado la Ley del ISR y la remitió al Senado para su ratificación. Sin embargo, el 27 de octubre, la Cámara alta modificó el artículo 78-E, luego de aprobar una reserva presentada por el coordinador Ignacio Mier y Emmanuel Reyes Carmona, cercano al secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Con el ajuste, la industria automotriz terminal y las gasolineras quedaron excluidas del mecanismo de control de deducciones autorizadas y pérdidas fiscales, cuyo límite es de 50 millones de pesos. La modificación considera que, por la naturaleza e importancia de estas actividades, requieren un tratamiento diferenciado.
Morena defiende el trato diferenciado
Al argumentar a favor de los cambios, el presidente de la Comisión de Hacienda, Carol Antonio Altamirano, de Morena, sostuvo que las modificaciones son necesarias porque consideran las particularidades operativas y económicas de determinados sectores productivos, con el propósito de evitar afectaciones a su competitividad y desarrollo.
Sobre las empresas ensambladoras de automóviles, señaló que presentan características operativas y fiscales similares a las compañías que realizan operaciones de maquila, las cuales ya están contempladas entre las excepciones del artículo.
Respecto a las gasolineras, explicó que la exención busca atender las condiciones de una actividad formal y altamente regulada, cuyos costos de adquisición inciden directamente en su operación y cuya capacidad para trasladar aumentos al consumidor puede ser limitada.
El diputado petista José Antonio López Ruiz también defendió la modificación y afirmó que incorpora reglas diferenciadas para sectores que operan bajo condiciones económicas y regulatorias específicas.
Agregó que el Gobierno reconoce la importancia de estas actividades para mantener la inversión y generar empleos, sin dejar de financiar los derechos sociales.
PAN y PRI advierten exclusiones
Las bancadas del PAN y PRI cuestionaron que las excepciones se limiten a la industria automotriz terminal y las gasolineras, pues consideran que otros sectores también requieren quedar fuera de los límites fiscales.
El vicecoordinador económico del PAN, Héctor Saúl Téllez, señaló que el dictamen no contó con la opinión de las cámaras empresariales y advirtió que entre las actividades excluidas de los beneficios están las autopartes, la venta de automóviles y los distribuidores de gas LP.
Afirmó que la medida puede desincentivar la inversión, generar regímenes especiales e incertidumbre, afectar la creación de empleos y llevar a empresas a recurrir a amparos para defender sus derechos.
Por su parte, el priista Emilio Suárez Licona recordó que la oposición había advertido desde la primera discusión en San Lázaro sobre la necesidad de modificar el dictamen para evitar afectaciones a determinados sectores empresariales.
También cuestionó que las propuestas de cambio fueran aceptadas por el Senado después de que reservas similares presentadas durante la discusión inicial no prosperaran en la Cámara de Diputados.


