Por Lorenza Sigala
Los cruceros con semáforo, que en teoría deberían ser los puntos más seguros para la circulación, se han convertido en escenarios recurrentes de choques en la ciudad, reconoció el director de Tránsito Municipal, Sergio Valdez López.
“El paso más seguro, que es una intersección controlada por semáforo, se nos ha convertido en un riesgo”, declaró el comandante.
Explicó que los accidentes obedecen a varias conductas al volante: desde el uso del teléfono celular, que distrae a los conductores, hasta quienes deciden cruzar al no detectar vehículos cercanos. Sin embargo, advirtió que el factor más peligroso es ignorar directamente las luces del semáforo.
Uno de los errores más frecuentes, dijo, es la mala interpretación de la luz ámbar.
“La luz roja es alto total, la luz verde es siga y la luz ámbar es prevención. La luz ámbar quiere decir que el semáforo ya va a cambiar a rojo”, puntualizó.
Detalló que muchos automovilistas ven el semáforo en verde a cierta distancia y asumen que así permanecerá, pero al aproximarse la luz cambia y aun así continúan la marcha, invadiendo la intersección cuando ya no tienen preferencia.
Esa decisión coincide con el momento en que otros conductores reciben la luz verde y avanzan, lo que deriva en choques que, en varios casos, resultan aparatosos.
Entre los cruceros con mayor incidencia mencionó bulevar Lázaro Cárdenas y Solidaridad, Quiroga y García Morales, así como Monteverde y José S. Healy, donde la carga vehicular y la falta de sincronía entre semáforos complican la circulación.
“Si el semáforo empezó a cambiar o ya tiene segundos en ámbar, hay que detener la marcha”, insistió.
El titular de Tránsito señaló que detrás de estos hechos hay una práctica arraigada: intentar “ganarle” al semáforo, una conducta que sigue provocando choques en distintos puntos de Hermosillo.
