Martín alberto Mendoza Salazar
VIVE CAJEME ATERRADOR DRAMA DE ESOS QUE SACUDE LA CONSCIENCIA DE TODA PERSONA; CARGA HOY CON UNA TRAGEDIA DE ESAS QUE DUELEN, QUE ESTREMECEN Y QUE OBLIGAN A DETENERNOS A PENSAR EN LO FRÁGIL QUE PUEDE SER LA VIDA CUANDO LOS IMPULSOS, LOS ARREBATOS Y LAS DECISIONES TOMADAS EN UN MINUTO TERMINAN DESTRUYENDO FAMILIAS COMPLETAS; ESTO, LUEGO DE QUE JOVEN DIO MUERTE A SU ESPOSA Y ENSEGUIDA PUSO FIN A LA SUYA; SUCEDIÓ EN UNA VIVIENDA DE LA COLONIA VALLE VERDE; INFORMES PRELIMINARES, INDICAN QUE LA PAREJA HABRÍA SOSTENIDO UNA DISCUSIÓN DURANTE LA TARDE DEL JUEVES; POR LO QUE SE PRESUME QUE EL HECHO PUDO DERIVARSE DE UN CONFLICTO DE CARÁCTER FAMILIAR; EN EL SITIO FUE LOCALIZADA UNA HERRAMIENTA TIPO PALA, CON RASTROS DE SANGRE, LO QUE DIMENSIONA TODAVÍA MÁS LO LAMENTABLE Y DOLOROSO DE ESTE DRAMA; NO SE TRATA ÚNICAMENTE DE CONTAR MUERTOS; SE TRATA DE MIRAR DE FRENTE UNA REALIDAD QUE MUCHAS VECES INICIA CON DISCUSIONES; HAY QUE DECIR QUE LA VIOLENCIA FAMILIAR NO SIEMPRE COMIENZA CON UNA TRAGEDIA; SUELE SER GRADUAL; MUCHAS VECES EMPIEZA CON UNA PALABRA HIRIENTE, CON EL CONTROL, CON EL MIEDO, CON UNA AMENAZA, CON UN EMPUJÓN, CON UNA LLAMADA DE AUXILIO QUE NADIE ESCUCHA O CON UNA SITUACIÓN QUE SE NORMALIZA DENTRO DE CASA; HOY SURGE UNA PREGUNTA INEVITABLE: ¿EXISTIERON ANTECEDENTES?, ¿HUBO LLAMADAS PREVIAS?, ¿DENUNCIAS?, ¿QUEJAS?, ¿ALGUNA SEÑAL QUE PERMITIERA ADVERTIR EL RIESGO?; OJALÁ QUE NO; PORQUE CUANDO EXISTEN ALERTAS Y NO SE ACTÚA, EL DOLOR SE VUELVE TODAVÍA MÁS GRANDE Y APARECEN LAS PREGUNTAS QUE NADIE QUIERE RESPONDER DESPUÉS DE UNA TRAGEDIA; HOY UNA MUJER JOVEN PERDIÓ LA VIDA; TAMBIÉN SE PERDIÓ LA VIDA DE UN SER QUE DESEABA NACER; Y UNA FAMILIA QUEDA MARCADA PARA SIEMPRE POR UN HECHO QUE JAMÁS DEBIÓ OCURRIR
VAYA VIERNES que se vivió ayer, tras un aterrador drama, de esos que sacude la conciencia de cualquier persona. Ahí tenemos que Cajeme carga hoy con una tragedia de esas que duelen, que estremecen y que obligan a detenernos a pensar en lo frágil que puede ser la vida cuando los impulsos, los arrebatos y las decisiones tomadas en un minuto terminan destruyendo familias completas. En un domicilio ubicado en la colonia Valle Verde, fueron localizadas sin vida dos personas: una mujer joven, identificada como Daniela, de 30 años de edad y con ocho meses de embarazo, así como su esposo, Jesús Alan, de 34 años, ambos con domicilio en el lugar de los hechos y, según los primeros datos, ambos eran trabajadores de la empresa Sabritas. El aterrador episodio generó la movilización del comandante del sector José Daniel Navarro Salas y personal a su cargo y de haber estado aquí el anterior Delegado Regional de la Fiscalía del Estado, Roberto Tapia Valdez, también habría acudido. Información preliminar, indica que la pareja habría sostenido una discusión durante la tarde del jueves, por lo que se presume que el hecho pudo derivarse de un conflicto de carácter familiar. En el sitio fue localizada una herramienta tipo pala, con rastros de sangre, lo que dimensiona todavía más lo lamentable y doloroso de este drama. No se trata únicamente de contar muertos. Se trata de mirar de frente una realidad que muchas veces inicia con discusiones, celos, amenazas, humillaciones, golpes, silencios forzados o señales que se dejan pasar, hasta que un día el desenlace se vuelve irreversible… ES NECESARIO decir que la violencia familiar no siempre comienza con una tragedia; suele ser gradual. Muchas veces empieza con una palabra hiriente, con el control, con el miedo, con una amenaza, con un empujón, con una llamada de auxilio que nadie escucha o con una situación que se normaliza dentro de casa. Pero cuando no se atiende, cuando no se frena y cuando no se busca ayuda a tiempo, puede terminar en escenarios devastadores como el que enluta a Cajeme. Hoy surge una pregunta inevitable: ¿existieron antecedentes?, ¿hubo llamadas previas?, ¿denuncias?, ¿quejas?, ¿alguna señal que permitiera advertir el riesgo? Ojalá que no. Porque cuando existen alertas y no se actúa, el dolor se vuelve todavía más grande y aparecen las preguntas que nadie quiere responder después de una tragedia. Hoy una mujer joven perdió la vida. También se perdió la vida de un ser que estaba por nacer. Y una familia queda marcada para siempre por un hecho que jamás debió ocurrir. Ninguna discusión, ningún enojo, ningún problema familiar o de pareja justifica una agresión. Cuando una relación se convierte en miedo, control, amenaza o violencia, ya no es un conflicto privado: es una señal de peligro…CIUDAD OBREGÓN, se viste de luto por esta terrible desgracia. Que sirva para recordar que la violencia familiar debe atenderse desde sus primeras señales, antes de que el silencio, el miedo o el arrebato terminen destruyendo vidas inocentes. Porque a veces basta un minuto de violencia para acabar todo lo que una familia tardó años en construir. Y hoy, más que palabras, debe existir un minuto de silencio para sentir, con respeto y con profunda tristeza, que esto realmente ha pasado en Cajeme. Por ello el trabajo que realiza la comandante Alejandra Lema Coronado, encargada de la Unidad Municipal para Atender la Violencia Familiar, de Género y Personas Vulnerables (UMAV), debe intensificarse y enfocarse en la atención de estos casos para impedir tragedias de semejante magnitud. Hasta hoy han cumplido con la encomienda, pero importante que hagan constantes llamados a la población, para que cuando adviertan este tipo de dificultades en hogares aledaños avisen de inmediato al teléfono de emergencias 911, ante la imperiosa necesidad de salvar vidas…POR OTRO lado, no se contiene la delincuencia. Durante la tarde de este jueves se registró una intensa movilización de corporaciones policiales y militares en la colonia Nuevo Cajeme, luego del reporte sobre la presunta privación ilegal de la libertad de un hombre que se desplazaba a bordo de un vehículo. De manera extraoficial trascendió que la víctima, habría sido interceptada y privada de la libertad por la calle Miguel Guerrero, generando la presencia de diversas unidades de seguridad en la zona. Por ahí, se observó la presencia del jefe de la Policía Preventiva, Francisco Javier Valdez Juzaino. Pero, hasta el momento no se han dado a conocer mayores detalles sobre la identidad de la persona afectada ni sobre el operativo desplegado. Solo se sabe que abordaba un vehículo sedán de color blanco, el cual quedó abierto, luego de que los delincuentes se llevaron a su víctima con rumbo indeterminado…MIENTRAS las corporaciones reaccionan después de que los hechos fueron consumados, hay preocupación en la población porque se han incrementado las privaciones de la libertad, debido a que la mayoría terminan en asesinatos. En esta misma semana se comentó que la líder del colectivo Guerreras Buscadoras de Cajeme, Silvia Velázquez Rodelo, al mismo tiempo que se mantenía en labores de búsqueda, estaba a la expectativa en relación a un joven ‘levantado’ la semana pasada. Comentó que desapareció en la colonia Villa Aurora situada al poniente del fraccionamiento Torre de París. Precisó que en ese sector desapareció Víctor Antonio, de 22 años, el pasado lunes 15 de junio y desde entonces nada se sabía de él. Lamentablemente resultó ser la persona hallada sin vida embolsada y encobijada dentro de un canal secundario seco ubicado al poniente de la calle 2 entre 200 y 300, poco después de las 20:00 horas del miércoles anterior. Y, este jueves sus ahora deudos dolientes hicieron la penosa identificación en el Centro Integral de Procuración de Justicia…EN TANTO las policías reaccionan ante los hechos consumados, hay otros riesgos visibles, denunciados y plenamente identificados que siguen sin ser atendidos por la autoridad competente. Uno de ellos se encuentra frente al CERESO de Ciudad Obregón, donde desde hace más de un mes permanece derribado el semáforo que regulaba el tránsito en ese peligroso tramo carretero. Numerosas personas han advertido el grave riesgo que representa ese punto, principalmente para peatones, motociclistas y usuarios del transporte público que descienden en la zona para dirigirse hacia Esperanza y comunidades cercanas. El problema es evidente: hombres y mujeres tienen que cruzar la carretera entre vehículos pesados, automóviles particulares y tráileres que circulan a exceso de velocidad. Muchos conductores pasan por el lugar como si se tratara de una pista libre, sin vigilancia efectiva, sin orden y sin una autoridad que realmente imponga presencia preventiva. Ahí es donde nuevamente queda exhibida la Guardia Nacional –División Carreteras–, una corporación que en los hechos ha demostrado una preocupante falta de visión, prevención y de compromiso real con la protección ciudadana. No basta con estar uniformados ni circular de vez en cuando por la carretera; se requiere capacidad operativa, criterio preventivo y voluntad para anticiparse a la tragedia…INSISTIMOS: La Guardia Nacional no puede seguir actuando como simple espectadora del desorden vial en tramos federales y esto debe saberlo el Coordinador estatal, General Anastasio Santos Álvarez. Su responsabilidad no empieza cuando ya hay cuerpos sobre el asfalto, vehículos destrozados o familias llorando una pérdida. Su función también debe ser prevenir, ordenar, advertir, gestionar y exigir que se corrijan los riesgos antes de que cobren vidas. El semáforo lleva semanas derribado, el flujo vehicular continúa sin control, mientras la autoridad encargada de vigilar la carretera permanece rebasada, omisa o simplemente indiferente. No se trata de una exageración. Ese punto es una tragedia anunciada. Basta acudir unos minutos para observar cómo los ciudadanos se ven obligados a realizar el llamado ‘paso de la muerte’, entre unidades que circulan a gran velocidad y sin una regulación adecuada. La pregunta es obligada: ¿van a esperar a que mueran una, dos o más personas para reaccionar? ¿Van a esperar otro accidente de consecuencias impredecibles para entonces salir a justificar lo que hoy pudieron prevenir? …Luego seguimos, Dios mediante.







