México obtuvo resultados por debajo del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en las cuatro áreas evaluadas por PISA 2025, aunque mantuvo relativa estabilidad en ciencias respecto a 2022.
Los estudiantes mexicanos de 15 años obtuvieron 414 puntos en ciencias, frente a 482 de la OCDE; 408 en lectura, contra 461; 388 en matemáticas, frente a 463, y 453 en resolución de problemas computacionales, respecto a 500 puntos del promedio de la organización.
En comparación con 2022, México aumentó cuatro puntos en ciencias, pero disminuyó siete puntos tanto en lectura como en matemáticas. En ese mismo periodo, el promedio de la OCDE cayó 14 puntos en lectura y nueve en matemáticas.
Retroceso en lectura y matemáticas
Al analizar el periodo 2015-2025, la OCDE identifica una disminución de cinco puntos por década en ciencias, 15 en lectura y 22 en matemáticas. El descenso en ciencias no es estadísticamente significativo, por lo que el organismo considera que existe estabilidad en esta área, mientras que lectura y matemáticas presentan retrocesos más marcados.
En lectura, la OCDE señala que la caída en México estuvo impulsada por los estudiantes de menor rendimiento. En varios sistemas con tendencias descendentes también se amplió la brecha de desempeño, aunque México fue una de las excepciones.
En matemáticas se registra el mayor retroceso entre las áreas principales, con una disminución promedio de 22 puntos por década.
Cobertura educativa y desigualdad
El informe relaciona parte de la evolución de los resultados con el aumento de jóvenes de 15 años escolarizados y elegibles para presentar PISA. La incorporación de más estudiantes provenientes de poblaciones marginadas o vulnerables puede influir en el promedio nacional.
Sin embargo, en México el rendimiento del 25% de estudiantes con mejores resultados se mantuvo estable entre 2022 y 2025. La brecha socioeconómica tampoco presentó cambios durante ese periodo.
El nivel socioeconómico explica 11.9% de la variación en ciencias, prácticamente igual al promedio de la OCDE, de 12%. La diferencia entre los estudiantes más desfavorecidos y los más aventajados fue de 68 puntos.
Además, 11.6% de los estudiantes mexicanos de sectores vulnerables fueron identificados como académicamente resilientes, al alcanzar resultados dentro del cuartil superior del rendimiento nacional.
Diferencias por género
En matemáticas, los niños obtuvieron 396 puntos, frente a 380 de las niñas; en ciencias, 420 contra 407. En lectura ocurrió lo contrario: las niñas lograron 414 puntos, frente a 402 de los niños.
México también presentó una de las brechas más amplias entre niñas y niños que no alcanzan el nivel básico de competencia en ciencias: la proporción de niñas en esta situación supera entre seis y 10 puntos porcentuales a la de los niños.
México, entre los mejores de América Latina
Aunque permanece por debajo del promedio de la OCDE, México se ubicó entre los sistemas con mejores resultados de América Latina en las cuatro áreas.
En ciencias obtuvo 414 puntos y empató con Colombia en el cuarto lugar regional; en lectura logró 408 y también ocupó el cuarto puesto, empatado con Brasil.
En matemáticas se ubicó en tercer lugar, con 388 puntos, detrás de Uruguay y Chile. La misma posición obtuvo en resolución de problemas computacionales, con 453 puntos, detrás de Chile y Uruguay y ligeramente por encima de Costa Rica.
Menor perseverancia
PISA 2025 también evaluó actitudes hacia el aprendizaje. En México, el índice medio de deseo de aprender fue de 0.33, el de agencia y adaptabilidad de 0.24, y el sentido de pertenencia a la escuela de 0.05.
Además, 66.1% de los estudiantes afirmó que la escuela les enseña cosas útiles para su vida como adultos.
No obstante, la OCDE detectó un debilitamiento en algunas actitudes relacionadas con el esfuerzo: la proporción de estudiantes mexicanos que dijo continuar trabajando en una tarea hasta terminarla disminuyó aproximadamente tres puntos porcentuales respecto a 2022.




