¡ES INCREÍBLE! lo que está sucediendo en el tema de Seguridad Pública en el municipio de Cajeme y alguien tiene que poner orden cuanto antes y no debe esperar a que los ánimos tomen otros matices que enrarecerían aún más el ambiente de cisma que ha vivido con mayor intensidad desde el 2018 hasta los días actuales en ese rubro, al grado de disputarse la jerarquía como nunca antes había sucedido bajo la mano de un hombre que desde su llegada a la Jefatura de Policía Preventiva y Tránsito Municipal está convertido en un ave de tempestad, no solo por su ineptitud y negligencia sino por los conflictos que ha generado en distintos frentes. Se trata de Cándido Tarango Velázquez. Hace algunos meses lo comenté aquí que su relación no era nada cordial y menos sociable con la mayoría de los jefes policíacos de otras dependencias y niveles, así como con el alto mando del cuartel militar del 60 Batallón de Infantería que ya fue cambiado hace unos meses a otra unidad de la milicia, pero lo mismo ha sucedido con el nuevo encargado de la precitada guarnición de la Secretaria de la Defensa Nacional (Sedena), al prevalecer un mismo ambiente de animadversión, al tratar el Comisario de Policía de imponer su autoritarismo en medio de su intransigente soberbia que nunca ha ocultado y de ello muchos agentes de la Policía Municipal han sido testigos, cuando en más de cuatro o quizás cinco ocasiones desenfundó su arma y tras retirarle su cargador se las colocó en la cabeza tanto a hombres como a mujeres de la misma tropa y accionó el percutor, en un acto vil y humillante que es necesario que lo conozca y más que eso lo investigue el titular de la Secretaria de la Marina y Armada de México, José Rafael Ojeda Durán, porque no es la conducta sana y apropiada de un capitán de fragata de la Marina, como tampoco el desabotonarse la camisa de su uniforme en una reunión de mandos medios para armar gresca con sus subordinados que no estaban de acuerdo con sus insolentes ideas que tienen a Cajeme ardiendo en violencia con impensada estela de crímenes y conste que no se trata de trivialidades o banalidades del comunicador y si lo exponemos aquí es porque los mismos comandantes de Comisarías y Delegaciones hartos de tan degradante comportamiento lo han exteriorizado no solo a reporteros sino a sus propios familiares, pero por temor han desistido denunciarlo, pero de que es una realidad por supuesto que la es… EL TEMA MEDULAR estriba en su extraño proceder y comportamiento, al tratar de manejar la institución como si fuera un negocio propio y la tropa fuera su personal, quizás no ha entendido que un cuerpo policíaco no es un cuartel de soldados y mucho menos de marinos, debido a que su proceder no deja entrever otro panorama. Lo peor del caso es que el señor no ha cumplido los compromisos que hizo el 28 de noviembre del 2020 cuando en mala hora protestó como secretario de Seguridad Pública y luego el pasado 16 de septiembre en que erróneamente fue ratificado en el cargo, pese a que le precedía una larga de lista de crímenes que se cometieron durante su desempeño como encargado de la seguridad pública y aunque ciertamente él no tiene nada que ver en los asesinatos, pero tampoco como responsable de la vigilancia y prevención del delito ha evitado que se cometan. Cada una de sus estrategias han fracasado dolorosamente para la sociedad cajemense que, en un constante grito de agobio e impotencia insiste en que renuncie y se vaya porque la situación paradójicamente para ser estar peor ahora que antes. No hay la más mínima luz de esperanza de que esto cambiará, por el contrario los ocho asesinatos registrados en menos de doce horas el pasado martes tristemente corroboraron la supremacía de la delincuencia sobre las corporaciones, principalmente la Preventiva Municipal que nunca antes había padecido una crisis de inacción y más que eso de reacción ante el cúmulo de asesinatos que suceden a diario… EN ESA TESITURA se rumora que la semana anterior le pidieron que dimitiera al cargo, pero el señor se resistió y decidió viajar a Hermosillo en busca de respaldo y dos días después se regresó para seguir sin pena y mucho menos gloria, casi de manera honoraria, ante los estériles resultados de su desventurado desempeño. Luego del martes de terror que vivieron los cajemenses al día siguiente seguramente que en palacio municipal se tomó la decisión de desarticular su equipo de trabajo al ser destituido del cargo el Inspector, Adán Valenzuela Cruz y en su lugar se nombró a Carlos Iván Agüero Jiménez y junto con él una serie de movimientos de comandantes de Comisarias y Delegaciones. Por supuesto que fue la peor noticia que el mando militar recibió en los últimos días, más, que incluso la jornada de ocho ejecuciones porque en apego a la verdad no parece interesarle lo que le ocurre a los cajemenses. Es muy probable que así sea porque es veracruzano que le puede importar el dolor de las familias de la localidad al sufrir la perdida de sus seres queridos en una fratricida guerra que hoy como nunca se ha acentuado. El jueves en medio de una atmósfera de tensión entregó los nombramientos, pero ¡oh! sorpresa que ayer viernes dio reversa y removió del cargo a Agüero Jiménez, y a los hermanos Iván y Jaime Cota Chávez que habían sido nombrados comandantes de la Delegación Náinari y Comisaría de Providencia, respectivamente. Fueron los primeros en caer y en su lugar nombró a José Alejandro Zárate Díaz como nuevo inspector y a los Cota Chávez los suplieron Roberto Carlos Catarino Hernández y Luis Alberto Cota Ibarra. Posteriormente le retiró la comisión a Héctor Montoya Gómez como jefe interdisciplinario. Más tarde removió a Carlos Iván Ramos Chávez como Comisario de Cócorit y por lo que se advertía desharía todos o casi a todos los cambios, en un acto por demás desafiante de poder a poder no sabemos entre quienes, pero lo que si estoy seguro que en nada beneficia esta rivalidad e incertidumbre a la población… NO ES POSIBLE que mientras Tarango Velázquez continúa figurando como la manzana de la discordia y el mando policíaco más desatinado de todas las policías que trabajan por la seguridad en la localidad, la ciudadanía vive en medio de intento miedo porque no sabe cuándo y en qué hora podría estallar la metralla. Es obligado cuestionar: ¿Quién va a poner orden en la secretaria de Seguridad Pública? ¿Hasta cuándo la Policía Preventiva cumplirá con su tarea esencial que es la prevención del delito? ¿Qué no compete a los regidores tomar el toro por los cuernos e imponer orden? Hay quienes también se preguntan: ¿Por qué no se respeta la soberanía del municipio y se toman decisiones fuera del municipio? … SI BIEN ES CIERTO que hasta entrada la noche de ayer no se había cometido ninguna ejecución en más de 36 horas, es precisamente porque cada vez cobra más fuerza la versión que personal de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido) se encuentra en Cajeme y además de que ayer circuló la versión que arribaron cuatrocientos militares más por órdenes del titular de Sedena, Luis Cresencio Sandoval González, por lo que se han intensificado no solo los patrullajes militares sino las tareas de inteligencia que aquí resultan fundamentales para acabar con los generadores de violencia y muerte… POR ÚLTIMO, se dice que el encargado de la SSPM tiene las horas contadas. Todavía anoche se manejaba esa especie con mucha insistencia de que dejará el cargo entre lunes o martes. Nosotros como Santo Tomás, hasta no ver para creer…Luego seguimos, Dios mediante.

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