Cuando Eduardo Bours tomó posesión como gobernador, 2003, nombró un gabinete equilibrado. Por un lado, un grupo de experimentados políticos (Emeterio Ochoa, Ernesto Vargas, Guaty Iberry, Ernesto Gándara), y por el otro, jóvenes que venían empujando fuerte (Juan Carlos Lam, Ernesto de Lucas, Flor Ayala, Pano Salido).

Supongo que Eduardo, quien le entiende a la política, quería contrapesos en su gabinete y escuchar, por un lado, los sabios consejos de los maduros, y, por el otro, las ideas frescas de los entonces morros.

También incluyó a dos ciudadanos que, le ayudaron honoríficamente a establecer directrices; Los dos Ricardos, Bours y Mazón.

En política los grupos se aglutinan como creo, solo sucede en casos de religiones extremas, y de esas banderías empujan por conseguir las mejores posiciones e influir en la toma de decisiones.

Y cuando los grupos se identifican por edades generacionales, suelen abrirse diferencias entre ambos. Obvio, luego vienen subdivisiones y reagrupamientos.

Los jóvenes funcionarios, que luego y aprovechando que México había conquistado el mundial de fútbol en la categoría Sub17, se autonombraron como tales y poco a poco, o de un jalón, fueron buscando influir más que los Sub60.

Según mis observaciones de más de 40 años leyendo sobre gobiernos, venturas y desventuras, pleitos y conciliaciones, para cualquier grupo en torno de un ejecutivo, es importante controlar la mayor cantidad de áreas posibles, empero, indispensables son el área de comunicación (lo que dice el ejecutivo); la Secretaría Técnica (lo que hace y como lo hace); la de Gobierno (la aplicación de las políticas públicas) y, la secretaría particular (la que controla la agenda del ejecutivo, lo que hace, a quien ve y hasta a quien regaña)

La Sub 17 tenía controlaba el área de comunicación y la técnica, pero se frotaba las manos por la de Gobierno y también, por la particular.

En la de Gobierno estaba un político muy “apedreado”, en la persona de Bulmaro Pacheco, quien, por la edad podría haber militado en la Sub60, pero, libre pensador como lo es, corría por cuenta propia. Yo no lo sé, pero lo intuyo y observé pruebas de ello, que el de Huatabampo, desde el primer día como secretario, buscó la manera de posicionarse como posible sucesor de Bours. Error que no le perdonaron y estuvo apenas pasado un año como tal, hasta que, diciembre de 2004 lo relevó Roberto Ruibal, que, si bien era un poco mayor a la sub17, supo integrarse y aliarse con ellos.

En la particular, fue designado Ernesto Gándara, quien no pertenecía ni a una ni a otra sub. El Borrego, había sido durante la campaña de Eduardo, su jefe de comunicación, y he aquí donde inicia el problema, pues, Juan Carlos Lam (el líder de facto de la Sub17), pensaba que ese puesto le correspondía.

Fue entonces que la Sub17, desde el primer día, inició una guerra soterrada contra Gándara Camou, antes que nada, por el rencor de haber ocupado esa posición durante la campaña, y, otra, porque necesitaban conocer la agenda específica del gobernador.

Se podrán decir muchas cosas de la Sub17, menos, que no tienen una creatividad desbordada para descalificar y descarrilar a sus adversarios, y encontraron la manera de sacar al Borrego de la particular. Idearon una encuesta a modo, donde los datos decían que, en el 2006, el único que podría arrebatarle la presidencia municipal al PAN de María Dolores del Río, era Ernesto Gándara. Lo digo, porque yo leí muchas encuestas donde no tenía ninguna posibilidad en un municipio que tenía más tendencia a seguir siendo azul, con todo y que Eduardo había hecho un gran trabajo en Hermosillo.

Un evento fortuito, el remplazo del candidato inicial del PAN en ese 2006, Edmundo Briceño, quien punteaba en las encuestas, por otro candidato, Rodolfo Flores, quien entró semanas antes en sustitución y, eso provocó que, el partido azul perdiera posiciones y al final de cuentas, le dio el triunfo a Gándara, cosa que jamás imaginaron los del Sub17.

Y ya lo sabemos, el Borrego, intentó ser, en el 2009 y desde la alcaldía principal de Sonora, candidato a Gobernador. Bours tenía otros planes, y su candidato era Alfonso Elías, quien al final perdió contra Guillermo Padrés. Ahí, se desbarató un plan que, según palabras de un miembro de la Sub17, duraría hasta el 2027 con ellos controlando el poder.

La cuestión es que, el tiro estaba cantado entre los gandaristas y la Sub17.

Y ahora, a la luz de los acontecimientos dentro del PRI, la lucha se dio entre miembros de esas dos fracciones. Zaira Fernández y Pascual Soto, apoyados por la Sub17 (que también incluye a Claudia Pavlovich) y Ricardo Mazón, y, por el otro, Onésimo Aguilera amigo del Borrego, además, del innombrable Alejandro Moreno.

¿Casualidad? Puede ser, empero, las banderías así se definieron y aún, no sabemos quien se quedará con el PRI, sino hasta que la siguiente semana decida el Tribunal Electoral.

Antes de concluir, debo decir que esta lectura puede ser errónea, mas, sin embargo, la lógica apunta a que así haya sido el viejo pleito.

Gracias.

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