Y vaya que sigue haciendo eco lo suscitado el fin de semana en torno al ejercicio democrático llevado a cabo por el hoy oficialista partido Movimiento de Regeneración Nacional, en donde el objetivo era el elegir consejeros dentro de los trescientos distritos electorales federales del país, a fin de constituir el llamado Congreso Nacional, que no es ni más ni menos que la autoridad superior de dicho partido, conforme a sus Estatutos.

Por varios confines del país hubo incidentes, que mientras algunos los califican como desaseo en la jornada, otros lo ven como falta de organización en el evento. Así se documentaron agresiones, inducción al voto, quemas de urnas, acarreos, etcétera, que solo hicieron recordar aquellas prácticas del partido Callista, que por cierto ha legado a muchos de sus militantes a la izquierda mexicana.

Como dato curioso se tiene que el mismo día de esa jornada, se enfilaron personas que no siendo militantes, ahí mismo los convertían, para sin previa calificación de su admisión a la “membresía”, pasar a emitir su voto. Un método medio curioso, pero muy pragmático. Lo anterior fue así porque el padrón de Morena tuvo problemas por diversas impugnaciones en 2020, que culminaron con la instrucción  del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación de proceder a la depuración del mismo, por algunas inconsistencias.

En el caso de Cajeme, también se cocieron habas, en donde la constante fue la “movilización”, se dice, por parte de personeros del jefe político de la comarca, los cuales pretendían y al parecer lograron su objetivo, de ungir como consejeros a más de la mitad –de los diez en juego- de los afines a su equipo, entre ellos, a un delegado federal de SADER. Así las cosas, la sartén por el mango, por lo visto, la tendrá el inquilino del Palacio de la 5 de Febrero, en lo que respecta a los prospectos para las posiciones electorales que vengan en el futuro mediato.

Y por supuesto que en el caso de este municipio también hubo inconformidades, destacando entre ellas –como ya se ha replicado en medios-, las del vecino de edificio del anterior, pues el profesor egresado de El Quinto, Guadalupe Hernández, fue enfático en expresar epítetos, que calificaron el ejercicio como vergonzoso y humillante, ya que a su juicio los acarreos fueron desbordados, concluyendo que su partido fue “poco partido”, comparado al “mucho Presidente” que tienen. No perdió la oportunidad el profe –también abogado y actual agente fiscal- para calificar a los “refuerzos prianistas” como cínicos y oportunistas, al asumir éstos, un papel de “complicadores”.  

Pues bueno, en muy resumidas cuentas, se tiene un panorama no muy alentador en términos de democracia interna dentro de Morena y ya se habla de muchas impugnaciones. De cualquier forma, la confianza sigue campeando, pues seguramente hasta 2024 los seguirá guiando –casi en brazos- el faro de luz de AMLO, quien por cierto en forma honesta reconoció la existencia de irregularidades y que además, ya confirmó su jubilación en política una vez culminado su período.

¿Estará preparado Morena para proseguir airoso después de López Obrador?…

AIRES PALACIEGOS.  Y donde hubo buenos temas que se tocaron al inicio de semana, fue por los rumbos de Palacio Municipal, en donde se desarrolló una sustanciosa sesión de cabildo.

Uno de los asuntos relevantes lo fue sin duda, la actualización de la tabla de valores catastrales para el 2023, en donde se desconoce a ciencia cierta los cambios en las mismas por sectores, pero la inercia se inclina al alza, debido a ajustes inflacionarios y a lo relativo a la plusvalía, en función a los lugares más apreciados por el mercado inmobiliario. Evidentemente todo estos aumentos por venir van a dar más valor a determinados inmuebles, pero igualmente van a incidir en al aumento al impuesto predial y en el monto de los traslados de dominio, pues a mayor valor, más erogación en las contribuciones.

Otro tópico importante lo fue, el informe que la contraloría hace con una periodicidad trimestral; sin embargo no se comentaron los asuntos relevantes que se encuentran en trámite o que ya se hayan resuelto, sobre todo aquellos casos que involucran a funcionarios de la administración pasada y muy en particular a una especie de “cártel inmobiliario” que operaba a diestra y siniestra, cuya existencia al parecer ya cayó en el olvido.

También fue destacada la dación en pago que realiza la Promotora Inmobiliaria, a favor del Ayuntamiento de Cajeme, por diversos adeudos. Dicha dación consiste en un terreno de diez hectáreas situado a un costado del nuevo Rastro Municipal, para que en breve plazo, se dijo, sea donado a la Secretaría de la Defensa Nacional para la instalación de un cuartel de la Guardia Nacional. Hay quienes precisan que se  trata del área que se iba a destinar para aquél sueño guajiro de construir una Universidad Policial, inaugurada ante una roca, a finales del trienio pasado.

Lo que sería muy recomendable es que el ayuntamiento verificara que la Guardia Nacional no pertenece actualmente a la Sedena, sino en todo caso a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, al tratarse de un órgano desconcentrado de ésta; por lo que resulta extraño que sea la milicia quien solicite un predio para una institución civil ajena a su dependencia. ¿O será que ya van con un pie adelante al Congreso respecto a la posible incorporación de la Guardia a la Secretaría de la Defensa?

FALLECE EX ALCALDE.  Y quien rindió tributo a la madre tierra el fin de semana, lo fue el ex presidente municipal, licenciado Eduardo Estrella Acedo, hombre con buen reconocimiento político, académico y social, que tuvo en su paso el manejo del Instituto Tecnológico de Sonora, fungió como Secretario de Gobierno con el gobernador Samuel Ocaña, pero además, en 1982,  fue alcalde de Cajeme como resultado de controversiales elecciones, en donde su designación se basó finalmente en un Decreto del Congreso del Estado.

Hay quienes dicen que esos fueron los tiempos que le tocaron vivir, los de la hegemonía priista, a la cual se alineó como la mayoría lo hacía, cuantimás cuando los fraudes electorales eran estimados como “patrióticos”. Libro memorable y ad hoc a la época, lo es el escrito por el también abogado Miguel Ángel Tapia Grijalva, al cual intituló “1507/82, El Expediente de la Vergüenza”, basado en las andanzas en que se vio envuelto Adalberto Rosas en aquél periplo político, ministerial y judicial, solo por cometer el “pecado” de defender la democracia. Qué tiempos aquellos.

En fin, que en paz descanse Eduardo Estrella…

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