Primero lo primero: Me congratulo de informarles que este espacio de La Siguiente Pregunta ha llegado a sus primeras 100 entregas.

Sí. Son dos años de escribirles a ustedes una aventura semanal, con un toque de artículo y variedades de columna periodística.

Aprovecho este mismo escrito para agradecer a la familia Armenta -Jorge, el gran jefe † ; Carlos, el visionario y Graciela, la diligente- esta oportunidad de llegar a otros ojos desde esta mi casa, Grupo Medios Obson. En este segundo aniversario de La Siguiente Pregunta no me gustaría olvidar a la editora en jefe, Elvia Reyna, por su inconmensurable paciencia y todas las extremas consideraciones para este noble escribano.

Tengan muy en claro que el mes de septiembre anterior cumplí 7 años a lado de este exitoso proyecto editorial y espero cumplir muchos años más, escribiendo y contando historias.

Bueno, ahora sí dejemos las festividades para centrarnos en el tema central de esta semana: Los GuacamayaLeaks de Sonora.

Justo ayer retomé comunicación con mis colegas y amigos de la Revista Proceso para hablar de los 6 terabytes de información que fueron sacados de la base de datos de la Secretaría de la Defensa Nacional y compartidos a poquísimos medios para su difusión pública.

Hagamos una ligera estimación: Un correo electrónico de una extensión de media a una cuartilla, sin fotos, pesa de 4 a 6 kilobytes (Kb). Una fotografía de mediana definición ocupa de 4 a 6 megabytes (Mb) de memoria.

Y un vídeo de unos 10 minutos, a una buena resolución, consumiría un gigabyte de almacenamiento.

Ahora les comparto una tabla de valores: 1024 bytes es igual a un kilobyte. 1024 kilobytes son un megabyte y 1024 megabytes se convierten en un gigabyte.

A su vez, 1024 gigabytes se convierten en un terabyte.

¡Imaginen ustedes cuánta información le robaron a Sedena!

Unos 10 mil millones de correos sin foto (si los tuvieran). Un millón de fotografías (si las tuvieran) y unos 6 mil videos de 10 minutos a buena resolución.

¿Ya entendieron el revuelo de estas revelaciones? Es toda la información militar clasificada en México de 2006 a 2022.

El mundo de información extraído por los hackers autonombrados GuacamayaLeaks hasta ahora ha revelado la delicada condición de salud del presidente, recordando que es la medicina militar que ha atendido a Andrés Manuel López Obrador por sus padecimientos cardiacos.

Los informes revelan que el mandatario mexicano sufre desvanecimientos por una angina de pecho «inestable» que podría causarle un paro cardíaco.

Esta fuga masiva de información también ha exhibido los viajes no oficiales de la familia presidencial. Los nexos de la milicia con el narco, al igual que unos 30 alcaldes y unos seis gobernadores de todo México.

Incluso, esta semana se encontró el reporte completo de cómo un militar vendió armamento al crimen organizado en Michoacán.

¡Granadas de fragmentación en 26 mil pesos! El mando castrense tenía 70 de estos artefactos explosivos para su venta además de armas, cartuchos y equipo táctico.

Sin embargo, el contacto criminal del soldado estaba más interesado en comprar: “Dos millares de municiones para fusil AK-47, cinco millares para R-15 y 50 cargadores de cada tipo de rifle”.

Así de gruesos los informes y apenas es la punta del iceberg. Son 6 terabytes de información que deben ser estudiadas por Latinus, Animal Político, Revista Proceso, y unos cuantos periodistas independientes.

Les relaté todo ese contexto para adelantarles que Sonora también tendrá su capítulo en estas filtraciones.

El periodista de datos, Jesús Ibarra, compartió en sus redes sociales solo un correo electrónico que fue enviado por un anónimo a un jefe militar para exigir justicia por la ejecución del candidato Abel Murrieta registrado en pleno centro de Ciudad Obregón.

A fin de avanzar claramente en el escrito, citaré textual la publicación del doctorante Ibarra y el correo filtrado por GuacamayaLeaks

«Un anónimo hizo llegar esta petición al titular de Sedena, una semana después del asesinato de Abel Murrieta † (13 de mayo de 2021)», escribió el periodista Ibarra.

Y el cuerpo del email expresa lo siguiente: « Urgente, importante y peligroso

20 mayo 2021

Lic. Andrés Manuel López Obrador

Presidente Constitucional de México

ASUNTO: Deben congelarle cuentas y aprehender inmediatamente a Manlio Fabio Beltrones Rivera por cuenta moche de Televisa en Andorra, lavado de dinero, evasión fiscal, crimen organizado, la “Estafa Maestra”, la “Operación Safiro” o como posible autor intelectual del asesinato del candidato de Cajeme Abel Murrieta.

Querido y admirado Presidente de la Esperanza de México:

Con total respeto y la desesperación de una madre y abuela recurro ante usted por conducto de su eficiente secretario de la Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval para hacer esta denuncia que por lo peligroso del caso, prefiero por ahora mantener el anonimato pero cuando haya la correspondiente detención y proceso judicial contra Manlio Fabio Beltrones Rivera, ya sea por la “Estafa maestra” y la “Operación Safiro”», advierte la primera parte del correo.

No hay más información, pero si por lo que acabamos de leer, solo es el inicio del capítulo Sonora en los GuacamayaLeaks, estamos a la espera de más información.

Seguiremos reportando… Nos leemos el próximo lunes…

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