Los economistas de la Reserva Federal informaron este mes a los responsables de política monetaria que las posibilidades que Estados Unidos caiga en recesión aumentaron a casi 50 por ciento para 2023, debido a los riesgos de un gasto de los consumidores más lento; el contexto económico mundial, y nuevas alzas en las tasas de interés.

El pronóstico, detallado en las minutas de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) del 1 y 2 de noviembre, fue la primera advertencia de este tipo desde que el banco central comenzó a elevar las tasas en marzo.

“El lento crecimiento del gasto privado doméstico real; el deterioro de las perspectivas mundiales, y el endurecimiento de las condiciones financieras se consideraron riesgos destacados a la baja para la proyección de la actividad real. Además, la posibilidad de que una reducción persistente de la inflación requiera un endurecimiento de las condiciones financieras mayor que el supuesto se consideró como otro riesgo a la baja”, se explicó en las minutas.

“El personal, por lo tanto, siguió juzgando que los riesgos para la proyección de referencia para la actividad real estaban sesgados a la baja y consideró que la posibilidad de que la economía entrara en recesión en algún momento durante el próximo año era casi tan probable como la de referencia”.

El influyente personal de la Junta de Gobernadores de la Fed en Washington desempeña un papel importante en el proceso de formulación de políticas monetarias a través de sesiones informativas sobre las condiciones económicas y los pronósticos preparados para los participantes del FOMC que toman las decisiones finales sobre las tasas de interés en las reuniones.

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