Clara Aragón / MO

El trabajo de una partera tradicional en las comunidades yaquis no se limita al alumbramiento de una nueva vida, sino que representa una atención integral y cultural tanto para la madre como para el recién nacido, señaló María de Jesús López Valenzuela.

“Chuyita”, como es conocida, es una de las pocas parteras que aún ejercen en las comunidades de Ráhum y Pótam, un oficio que se ha ido perdiendo con el paso del tiempo, pero que para muchas familias sigue siendo fundamental.

Ella participó en el Conversatorio para auxiliares de la salud, partería tradicional e instituciones públicas de atención a la salud, organizado por el Distrito de Salud 4 y la Dirección de Salud Municipal de Cajeme.

En el encuentro estuvieron presentes más de 120 auxiliares de la salud y parteras, quienes abordaron diversos temas con el propósito de mejorar la atención a sus pacientes.

Chuyita recordó que, aun cuando las familias deciden acudir a un hospital para recibir a sus bebés, continúan recurriendo a las parteras tradicionales, pues para ellas son esenciales los ritos culturales y ceremoniales que acompañan el nacimiento.

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