Óscar Félix / MO

La carne asada ya no es tan accesible como antes. En Cajeme, los precios del kilo siguen subiendo y la diferencia entre lo económico y lo de mayor calidad es cada vez más marcada.

Hoy, el sirloin puede costar entre 190 y más de 300 pesos por kilo, mientras que opciones más baratas rondan desde los 150 pesos, con menor calidad en sabor y suavidad.

El alza se debe a factores un como la sequía, el aumento en insumos y el transporte, lo que sigue presionando el bolsillo de las familias.

Prender el asador ya no es cualquier cosa: puede costar entre 200 y casi 400 pesos por kilo.

La pregunta ya no es si habrá carne asada… sino si alcanza.

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