Araceli Martínez
Media docena aspiran a gobernar Sonora por Morena
Ya es oficial. Han quedado registrados como aspirantes a gobernar Sonora por Morena para el periodo del 2027 al 2030, el alcalde de Cajeme Javier Lamarque; la senadora Lorenia Valles; Célida López, secretaria de Agricultura; Froylán Gámez, secretario de Educación; la secretaria Anticorrupción, María Dolores del Río; y el diputado Omar del Valle Colosio. Todos con licencias o renuncias de por medio, según sea el caso.
Vaya nomás faltó el senador Heriberto Aguilar, quien también se había rumorado que la quería. Al final, suponemos que no lo llamaron, y que no se quiso prestar a la simulación.
Aunque son tres mujeres y tres hombres, sabemos de antemano que los dos con mayores posibilidades son Lamarque y Valles; y que los otros en su momento se van a salir de la contienda y regresarán a sus cargos. Célida, Froylán, María Dolores y Del Valle son gente del gobernador, y cuando reciban la señal, se sumarán a la candidatura de Valles. Ese es el encargo. Su función es la de hacer bulto, y se han prestado para ser parte de una estrategia política.
abe decir que Del Valle Colosio es del Partido Verde; y es hijo de una hermana del malogrado Luis Donaldo Colosio. Fue tesorero en la primera etapa del gobernador Durazo, y luego secretario de la SEDUE. Es un personaje muy querido por el gobernador Alfonso Durazo.
Lo que sigue es que los seis aspirantes ya liberados de sus responsabilidades administrativas, van a estar haciendo una especie de precampaña por todo el estado mientras se dan los resultados de la supuesta encuesta que definirá quién es el candidato o candidata de Morena para gobernador.
Por lo pronto, como candidatos de concurso de belleza, hicieron una pasarela en la ExpoGanadera de Hermosillo el fin de semana.
De todos ellos, el que más acumula experiencia es el alcalde Javier Lamarque Cano; ha sido regidor, diputado federal, líder estatal del PRD, y tres veces alcalde de Cajeme, un mérito nunca antes logrado por nadie. Mínimo tiene 50 años en la lucha política.
La desventaja principal para Lamarque a diferencia de cualquiera de sus oponentes morenistas, es que llega desgastado a la pelea más importante de su carrera política, porque ser alcalde desgasta; cualquier cargo ejecutivo produce ese desgaste; más en una ciudad como Obregón que lleva décadas de rezago, con poco avance debido a un presupuesto insuficiente, y que a diferencia de Hermosillo, no ofrece fuentes de trabajo bien pagadas.
La senadora Lorenia Valles, diputada federal tres veces, y directora del DIF Sonora, llega fresquecita, sin mucho que le critiquen, por el solo hecho de que viene del ejercicio legislativo donde no hay mucho que exigir y reclamar. En ese sentido la tiene fácil. No en vano los últimos gobernadores de Sonora han salido del Senado. Salir del poder legislativo, los blinda de alguna manera contra los ataques.
Da la impresión de que en el proceso interno de Morena, Lamarque va remando contra corriente porque son muchos contra él. Todos los que le compiten son gente del gobernador.
Así pues, son muchos los aspirantes morenistas al cargo político más preciado en el estado. Sin embargo, la disputa real es entre Valles y Lamarque. Lo demás es puro show.
UNA DESIGNACIÓN POLÉMICA
Pasó lo que ya habíamos comentado en esta columna. La directora del DIF Claudia Santacruz resultó designada como alcaldesa interina mientras el alcalde Javier Lamarque busca la candidatura de Morena para gobernador.
Para que Santacruz quedara como alcaldesa, se recurrió a una pirueta, que a la oposición le disgustó sobremanera, pero que sin duda era completamente legal.
Como saben, cualquiera de los regidores y la síndica municipal Josefina Leyva González eran los únicos que podían reemplazar por ley a Lamarque en el cargo.
Lo que sucedió fue que la síndica Leyva González renunció al cargo, entró de inmediato en su lugar Santacruz quien curiosamente además de directora del DIF, era síndica suplente, cosa que pocos sabían; o no tenían el dato; y en ese momento cuando Santacruz asume la sindicatura, legítimamente la proponen para alcaldesa, y los regidores en bloque le dan el voto.
Una vez ejecutada la acrobacia política, Josefina Leyva González volvió a ocupar el puesto de síndica, y aquí no ha pasado nada. Leyva González realmente dejó de ser síndica propietaria por un par de días, 48 horas.
Como era de esperarse por parte de los opositores y odiadores de la Administración Lamarque, los Norberto Corral pusieron el grito en el cielo, pero la maniobra, guste o no, fue válida.
QUIEN ES LA ALCALDESA
Para empezar, el municipio hizo historia cuando los regidores aprobaron que Santacruz fuera su primera alcaldesa. Nadie lo vio venir. Pero en cuestión de minutos, fue ungida presidenta municipal, y por lo menos, lo será por 90 días que es el plazo que Lamarque pidió para ausentarse. Puede ser por menos tiempo, si entre todos los aspirantes se ponen de acuerdo en un candidato de unidad, y el alcalde con licencia no sale favorecido; pero si el cajemense resulta elegido por los dioses del Olimpo Morenista como candidato a gobernador de Sonora, Santacruz tendrá la dicha de ser alcaldesa por casi un año y medio, unos 15 meses.
Lo que sabemos de Santacruz es que es gente del grupo político de la presidenta del DIF, Patricia Patino, también rectora de la UES, Universidad Estatal de Sonora; que es una buena administradora, y todos los comentarios que hemos escuchado en torno a ella son positivos. La propia regidora del MC, Adriana Torres de la Huerta quien representó el único voto en contra de que se quedara en el cargo, cuando fue entrevistada al salir de la reunión, habló maravillas de Santacruz. Ni ella se entiende. ¡Le falta esquina!
A muchos no les gustaron los modos a los que se recurrió para dejar a Santacruz como alcaldesa interina; pero ha pasado en otros municipios como Puerto Peñasco recientemente, y repetimos es completamente legal. Y además el nombre de Santacruz para suceder a Lamarque siempre estuvo en la mesa.
Lo pudimos entrever cuando vimos que Santacruz con mucha frecuencia acompañaba a Lamarque y a Patiño a diferentes actos públicos . Era claro que la andaban promoviendo para la oficina más refrigerada del municipio. A veces, tenemos que aprender a leer y estar más atentos a los mensajes que los políticos nos dicen en sus apariciones públicas.
Por otra parte, como lo hubiera hecho cualquier otro alcalde del partido que fuera, Lamarque tenía que proponer para reemplazarlo en su cargo, a una persona que le sea totalmente leal, que no le vaya a hacer una jugarreta. Santacruz es parte del equipo de su primera aliada que es Patiño.
Estemos o no de acuerdo, así funciona la política, sin importar los partidos. Por tanto, no hay que desgarrarnos mucho las vestiduras.
CONFLICTO DE INTERÉS
Lo que sí es preocupante es que el esposo de la alcaldesa interina Santacruz, sea el director administrativo de Oomapas, Roberto Valenzuela Ortega, una oficina donde se maneja un mundo de pesos. A lo mejor el que esposo y esposa ocupen tal nivel de puestos no es ilegal, pero representa un claro conflicto de interés y ético, que esperamos se resuelva.







