Aunque el proceso electoral para la renovación de la gubernatura de Sonora aún no inicia formalmente, diversos actores políticos ya realizan actividades públicas con miras a los comicios de 2027, situación que evidencia la necesidad de contar con reglas más precisas que permitan garantizar condiciones de equidad y certeza jurídica para todos los participantes.
José Arturo Rodríguez Obregón, politólogo y exprofesor de la Universidad de Sonora, comentó que actualmente las autoridades electorales enfrentan limitaciones para determinar cuándo una actividad puede considerarse promoción anticipada, debido a que el calendario electoral todavía no se encuentra en marcha y existen vacíos normativos que dificultan la intervención de los organismos responsables.
“En las últimas semanas se han observado encuentros, eventos masivos y acciones de posicionamiento promovidas por figuras de distintos partidos políticos, principalmente Morena, PRI y PAN, como parte de una estrategia para fortalecer su presencia entre la ciudadanía y medir su capacidad de convocatoria de cara a la próxima contienda estatal”, contó.
Indicó que incluso integrantes de los órganos electorales han planteado la conveniencia de establecer criterios más específicos para revisar este tipo de casos y definir con mayor claridad los límites entre la actividad política ordinaria y los posibles actos anticipados de campaña.
Respecto a Morena, destacó que algunos funcionarios optaron por solicitar licencia a sus cargos para participar en procesos internos, una medida que contribuye a evitar la utilización de recursos o responsabilidades públicas en actividades partidistas.
El especialista consideró que la confianza ciudadana será el principal factor para definir el resultado de la primera elección de una gubernatura de tres años en Sonora.
“El reto más importante será incrementar la participación electoral mediante una mayor educación cívica y una ciudadanía informada que evalúe trayectorias, propuestas y resultados antes de emitir su voto”, finalizó.







