Manuel Grijalva
EL TIEMPO
Hablar de música de viento, de la tambora sinaloense en su máxima expresión, es transportarnos de manera inevitable a la dinastía de Don Cruz Lizárraga. Qué enorme satisfacción ver que la llamada “Madre de Todas las Bandas” no solo se conforma con los libros de historia que ya ha llenado con letras de oro, sino que, con el empuje de las nuevas generaciones, sigue abriendo brecha, demostrando una vigencia que ya quisieran muchas bandas de la industria actual.
La noticia que hoy nos ocupa pone de manifiesto que el talento, la disciplina y el respeto al público siempre dan frutos abundantes. Resulta que la agrupación que Don Cruz Lizárraga fundó en 1938 acaba de recibir una flamante y muy merecida nominación en “Premios Juventud 2026”. La terna donde estarán peleando el codiciado galardón es, nada más y nada menos, que en la categoría de “Mejor Canción Banda Música Mexicana”. El tema que los tiene en los cuernos de la luna y compitiendo al más alto nivel es “No me aprovechaste”, una joya musical interpretada con ese sello característico, esa instrumentación impecable y ese sentimiento que solo los sinaloenses saben imprimir a las penas del corazón.
Esta nominación llega para integrarse de forma perfecta a una trayectoria artística verdaderamente colosal. Estamos hablando de una institución que ha superado las ocho décadas de vida —encaminándose ya con paso firme hacia sus nueve décadas de legado histórico—, marcando con autoridad el rumbo, el estilo y la evolución del regional mexicano en el mundo entero. No es obra de la casualidad; es el resultado de la consistencia, por lo que se invita a sus fanáticos a que se sumen a este logro y dejen su voto a través del sitio web oficial de los “Premios Juventud” para que puedan llevarse ese trofeo a Mazatlán, Sinaloa.
Las buenas noticias para el entorno del “Recodo” no vienen solas. Este reconocimiento internacional llega en un momento cumbre, justo después de que la agrupación principal y sus hermanos menores, —“Los Recoditos”—, hicieran literalmente historia pura. Ambas escuadras musicales se convirtieron de manera oficial en las primeras agrupaciones del regional mexicano en conquistar los exigentes escenarios de Calgary y Vancouver, en el gélido, pero ahora muy festivo territorio de Canadá.
Imagínense lo que es llevar la cultura viva, el folclor, la tradición y los sonidos festivos de la tambora sinaloense a latitudes donde nunca antes se había escuchado en vivo el eco de los metales mexicanos. Tanto “El Recodo”, con sus imponentes décadas de camino recorrido, como “Los Recoditos”, con más de 35 años de brillante y muy exitosa historia musical, anotaron un hito imborrable en sus carreras al protagonizar dos noches históricas, mágicas e inolvidables en tierras canadienses, dejando en claro que para la música bien hecha no existen las barreras del idioma ni las distancias geográficas.





