La variante Ómicron del coronavirus revivió el temor de la población al grado de autoconfinarse para no enfermar.

Me han preguntado algunos ¿Y es que algún día se fue ese miedo? No se sabe. Para algunos, sí; para otros, no. Lo cierto es que la llamada Nueva Normalidad, entrada en vigor en julio de 2020, solo trajo el descuido de las medidas sanitarias.

¿Algunas pruebas? La tercera y cuarta ola. La propagación de la variante Delta y las nuevas cepas: Ómicron y Deltacrom (esta última una combinación de las dos anteriores detectada en Chipre hace una semana, en Medio Oriente, supuestamente contagiosa y letal).

¿Otra? El informe presentado por la Secretaría de Salud en Sonora este sábado 15 de enero fue muy ilustrativo para definir lo que estamos viviendo.

El reporte revela que tan solo el viernes 14 de enero se registraron 1, 316 casos confirmados; de lo cuales, 799 son mujeres y 517 son hombres. Las ciudades con mayor número de contagios es Hermosillo con 443 enfermos, después está Cajeme con 210, le sigue Nogales con 164 y Navojoa con 107. Estos cuatro municipios son los únicos que superan la centena de afectados y aglutinan el 70.2% de las pruebas positivas a coronavirus.

Estas cifras confirman una nueva cresta en la estadística de la pandemia. Sería la cuarta registrada en lo que va de la pandemia iniciada el 17 de marzo de 2020.

La primera ola se tuvo en julio y agosto de 2020; la segunda curva de incremento fue enero de 2021; un nuevo rebrote en agosto de 2021 y este de enero del presente año. El comportamiento de esta enfermedad ha sido graficado profesionalmente por el analista de datos, Luis Armando Moreno, en su portal del mismo nombre.

Cabe mencionar que los 1,316 casos, de la segunda semana de 2022, representa un nuevo récord histórico en pruebas positivas, durante los 21 meses de pandemia.

El descuido en las medidas sanitarias ante las cepas Alfa, Beta, Gamma o Delta acabó con la detección de Ómicron, primero en África, Europa y luego en el resto del mundo.

Hermosillo es un caso insigne en esto que les afirmo. Camiones en ruta, centros comerciales y el primer cuadro de la ciudad casi vacíos. El periodista de datos y doctorante en Ciencias Sociales, Jesús Ibarra, reconoce que la movilidad vehicular y peatonal descendió 100 puntos porcentuales con respecto a los últimos 9 días de diciembre de 2021 y los primeros 11 días de enero en 2022.

Las tendencias de movilidad compartidas por el también catedrático de la Universidad de Sonora señalan que solo circulan un 20% del universo vehicular en Hermosillo.

“Un decremento tan marcado mayor a 100 puntos en un lapso de 20 días  se explicaría por la población que estuvo o está aislada limitando desplazamientos por Covid”, definió el investigador. 

En redes sociales muchos usuarios presumen el confinamiento autoimpuesto ante los casos cercanos de enfermedad y, lamentablemente, de muertes por este virus.

La misma red de redes está plagada de publicaciones en las que se observa cuántas personas informan de su enfermedad o el fallecimiento de un ser querido.

Es por eso que he llamado a entrega El regreso del miedo, porque es indudable que la población se retrotrajo en sus actividades diarias y su movilidad fue cambiada a solo recorridos indispensables.

También es perceptible la zozobra poblacional en las largas filas para realizarse la prueba que detecta el virus. En lugares públicos y privados no se dan abasto.

Esta situación me recuerda un famoso podcast (una especie de película auditiva producida y presentada en Spotify) que lleva por nombre Caso 63.

La audioserie que cuenta con tres temporadas relata la historia de un viajero en el tiempo, que regresa a su pasado, a noviembre 2022, para romper una cadena de sucesos que lleva al fin de la humanidad en el año de 2062.

Supuestamente, en esta serie de ficción, el virus que acaba con la humanidad se llama Pegaso, y es tan letal como irrefrenable.

En esa línea de tiempo no encuentran la cura o vacuna que genere la inmunidad del rebaño. Entonces deciden viajar al pasado mediante un conocimiento obtenido por una colonia de humanos, que se decidieron a conquistar el planeta Marte.

¿Por qué es que les cuento esto? Porque en esa trama auditiva, a la generación que vivió de todo entre 2020 y 2062, se le llamó “EP”, que significa Entrepandemias.

Sí. La humanidad de ese universo temporal experimentó un sinfín de pandemias y variantes virulentas que ya no les permitió relacionarse entre ellos.

Solo les comento que en marzo de 2022 empezaremos nuestro tercer año “EP”, entrepandemias. Gracias por la lectura y agradezco cualquier comentario con respecto a los escritos que comparto cada lunes.  

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