HASTA ANOCHE continuaba en línea ascendente la incidencia criminalidad en el municipio de Cajeme, ante el desconcierto e impotencia de las autoridades de todos los niveles de gobierno que, siguen dar una para atemperar la avasallante vorágine de muertes que a diario se están cometiendo, ahora, con mayor fuerza, desde el primer día de septiembre. En poco más de doce horas de ayer, se cometieron otros dos asesinatos para sumar trece en apenas seis días del mes patrio. Lo malo es que alguna corporación ha detenido a uno solo de los implicados en los trece crímenes. Resulta por demás extraña la indolencia de militares y policías, al no detener absolutamente a nadie ensanchando de esta forma las llanuras de la impunidad. Lo grave es que también esté muriendo gente inocente, por un lado, y por otro, desapareciendo personas ajenas a ilícitas actividades, como argumenta la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) en uno de los casos ocurridos la semana anterior. De nada sirve que el Gobierno del Estado esté dotando de armamento, parque vehicular y uniformes a los policías sino no existe sólida estrategia que permita atajar y reprimir las mortales embestidas de grupos criminales que, insistimos, tienen el dominio absoluto no solo del municipio de Cajeme sino de la geografía sonorense… RESULTA inexplicable que el mismo comandante de la 4ta Zona Militar, general, Héctor Francisco Morán González, no tenga la capacidad para confeccionar un plan estratégico idóneo en coordinación con otras instituciones para hacerle frente al crimen y frenar el desbordado alud de muertes y desaparecidos. Tanto él como la secretaria de Seguridad Pública del Estado, María Dolores del Río Sánchez, tienen que hacer algo para poner a salvo a los cajemenses de esta imparable violencia que evidentemente está creciendo, ante la falta de capacidad de respuesta tanto del Ejército Mexicano como de la secretaria de la Marina y Armada de México. Debido a tal fracaso, bueno fuera que dijeran ante qué autoridad tendrá que resguardarse la población, en virtud de que el vacío de autoridad es enorme y evidente, y el miedo entre la ciudadanía es mucho mayor. No solo Morán González tiene que buscar e instrumentar alternativas de solución sino el propio titular de la secretaria de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Cresencio Sandoval González y el de la secretaria de la Marina, José Rafael Ojeda Durán, quienes tendrán que hacer algo por los habitantes de este terruño sonorense que también es parte de la geografía mexicana, y sus habitantes tienen todo el derecho a ser salvaguardados por instituciones armadas que tanto pregonan trabajar durante las 24 horas del día con ese objetivo, pero al menos en esta localidad no se advierte por ningún lado que se cumpla ese enunciado… LO MISMO está sucediendo con las privaciones ilegales de la libertad. Ayer nos enteramos a través de un medio de difusión nacional de otro “Levantón” ocurrido en la colonia Cuauhtémoc, sobre la calle Michoacán, cerca de la Allende. También aconteció en Ciudad Obregón. En la noticia, incluso se divulga un video. Las autoridades locales no dicen nada al respecto, primero se sabe en Hermosillo que en nuestro entorno precisamente por el temor que prevalece. Hay quienes comentan que hasta donde no ha llegado el miedo de las autoridades que prefieren callar y voltearse para otro lado que cumplir con su deber. Mañana jueves, se cumplirá una semana de la privación ilegal de la libertad registrada en un expendio de cerveza ubicado en el fraccionamiento Casa Blanca, cuyo suceso igualmente alcanzó una trascendencia a nivel internacional y todavía el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, tiene la desfachatez de presumir que los delitos de alto impacto se mantienen a la baja, cuando los asesinatos y “levantones” al menos en Cajeme se han convertido en el pan nuestro de cada día. Ahí están los videos que no dejan lugar a dudas. No se puede tapar el sol con un dedo. Lo mejor que deberían de hacer es destinar un mayor estado de fuerza, el necesario para refrenar esta ingobernabilidad. De otra forma, los homicidios continuarán sumándose impunemente como habían sucedido hasta anoche… APENAS REBASABAN las manecillas del reloj las 6:00 de la mañana de ayer, cuando acudimos hacer la cobertura noticiosa a través del portal hermano Medios Obson Oficial, del crimen de un despachador de gas, en bulevar Las Torres y calle Santa Patricia, en la colonia Privadas del Campanario. Evidentemente que el hecho provocó estupor entre las familias del lugar que conocieron a la víctima, quien ya tenía varias semanas laborando en esa estación de hidrocarburo, donde, a decir de algunas personas, poco después de las 5:30 de la mañana se escucharon varias detonaciones con arma de fuego. Sin embargo, nadie se arrimó al lugar. Esperaron que llegara el relevo del hoy occiso, a las 6:00 de la mañana y minutos más tarde se generó intensa movilización policíaca. Deplorablemente, así se vive en Cajeme las 24:00 horas del día por lo que ya es tiempo que como en las zonas de desastres se implemente aquí un Plan DN III para liberar a la comunidad del yugo de una violencia que, insistimos, no parece tener fin… JUSTO ES MENCIONAR que de nada sirve que desde las 5:30 de la mañana se observe patrullando a personal de la Guardia Nacional si no lo hacen bajo un esquema operativo que les permita actuar donde se les requiere a la hora de la verdad y dejen de dedicarse estérilmente a consumir litros y litros de gasolina sin que ofrezcan algún tipo de resultado, cuando la inseguridad se ha agudizado en nuestro panorama. Se necesita que alguna autoridad trabaje realmente por la seguridad y no a esperar a que ocurra un ataque armado para entonces si movilizarse y llegar al lugar de los hechos, hacer montón. Esto deben saberlo el coordinador regional de la GN, Benedicto Santamaría González, y el jefe máximo de ese elitista cuerpo militar, Luis Rodríguez Bucio, quien debe dejar los temas políticos de lado y hacer que la institución a su cargo funcione, al menos en esta localidad, de manera tangible y no solo se dediquen a perder el tiempo en un entorno crispado y hostil como el nuestro… Y PARA QUE vean que no se falta a la verdad, en los primeros minutos del lunes nos enteramos que ocupantes de la patrulla 313 “bajaron” con mil pesos a un automovilista en calles California y No Reelección, pero los “gandallas” de apellidos Mota Lozoya y Sonoqui Acuña, no conforme con haber obtenido su botín avisaron a los ocupantes de la patrulla 203 que le saliera más delante para que también lo “tumbaran”, dicho coloquialmente, con otra suma de dinero, pero sus aviesas intenciones se vieron frustradas. Qué opinará de esto el comisario de policía, capitán de navío, Claudio Cruz Hernández, casi por nada los atracos, robos y cristalazos están a la orden del día en varios sectores de la población si los señores guardianes del orden público dedican más tiempo a resarcir sus bolsillos que a cumplir con su deber. Luego abundaré sobre el tema y trataré de obtener la identidad completa y los rostros de estos trúhanes uniformados de policías. Casi por nada no cesa el clamor de los cajemenses contra estos indignos gendarmes… Luego seguimos, Dios mediante.

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