Por Jesús Palomares /MO
Con un mensaje contundente y sin rodeos, gobernadores tradicionales de las naciones Mayo y Guarijío anunciaron que pondrán fin a la práctica de postular candidatos indígenas que, aseguran, solo utilizan a las comunidades para llegar al poder y después se olvidan de ellas.
Durante una reunión celebrada en la comunidad de El Júpare, los representantes de ambos pueblos acordaron defender los derechos políticos que les reconoce la Constitución y exigir que las candidaturas indígenas para las diputaciones federal y local en las elecciones de 2027 sean ocupadas únicamente por perfiles avalados por los gobiernos tradicionales.
En representación de los gobernadores, Héctor Zayla Enríquez fue enfático al señalar que los partidos políticos ya no decidirán quién representa a las etnias.
“Ningún partido va a tomar los espacios que les corresponden a las naciones Mayo y Guarijio. Hemos decidido que esas candidaturas serán ocupadas por representantes de los gobiernos tradicionales”, declaró.
El líder guarijío criticó que durante años se hayan impulsado candidatos que, una vez en el cargo, rompen todo vínculo con las comunidades indígenas.
“Ya basta de que tengamos candidatos que después se olvidan de las etnias. Solo responden y obedecen a los partidos políticos, dejando de lado a la gente del pueblo y a las comunidades indígenas”, afirmó.
Ante este panorama, adelantó que los propios gobiernos tradicionales seleccionarán a sus aspirantes, quienes serán capacitados y preparados para desempeñar un mejor papel que los actuales legisladores.
“Vamos a postular a nuestros propios candidatos, con el perfil y la preparación necesaria para representar verdaderamente a nuestras comunidades y defender sus intereses”, sostuvo.
En el encuentro participaron los gobernadores tradicionales Marcos Moroyoqui Moroyoqui, de El Júpare Santa Cruz; Gilberto García Bacasegua, de Pueblo Viejo, Huatabampo; Enrique Valenzuela, de El Júpare; Octavio Díaz, de Conicárit; Miguel Ángel Ayala, de Etchojoa; Victoriano Moroyoqui Buichileme, de Arroyo de Cocoraque, además de asesores de los gobiernos tradicionales.
El acuerdo marca una postura inédita rumbo al proceso electoral de 2027: los pueblos originarios buscan recuperar la voz y evitar que, una vez más, los partidos postulen a “indígenas de ocasión” que solo aparecen en campaña y desaparecen cuando llegan al poder.







